Conoce las mejores ciudades cerveceras del mundo

Los amantes de la buena cerveza que deseen recorrer el mundo para descubrir a la vez nuevos lugares y sabores podrán conocer las mejores ciudades cerveceras del mundo a través de este artículo, publicado originalmente en inglés por la popular revista The Beer Connoisseur (El experto en cervezas) en https://goo.gl/4VDBmZ

Lo que leerán a continuación es la lista más valiosa que un fanático cervecero podría adquirir: un pasaje virtual a las 20 ciudades del mundo donde el paraíso se halla dentro de un bar cervecero o en una fábrica de cerveza artesanal.

Portland, Oregon

Debido a su densidad de población, Portland es la capital de la cerveza artesana en el mundo. No solo tenemos más cervecerías que cualquier otra ciudad (alrededor de 85 en el área metropolitana y aumentando mes a mes), sino que la cerveza artesana está en todas partes. El más antro de los antros tiene un par de barriles. En los mini mercados de pollo frito y cigarrillos rellenan jarros de cerveza, al igual que en los grandes supermercados (todos fáciles de encontrar en los mapas de expendedores de cerveza). Hay un restaurante chino que fabrica su propia cerveza de arroz. Para nuestros turistas cerveceros tenemos bares de barriles, salas de degustación, tiendas de botellas y microcervecerías; tours de cerveza en bus, tours de bares a pie y en bicicleta.

Resumiendo: la buena cerveza se ha vuelto viral. Portland siempre ha tenido una cultura de bares fabulosa (¿cómo sobrellevar sino su invierno gris?) y tenemos gran variedad de recursos: el agua es excelente y el mejor lúpulo del mundo se encuentra a una hora de distancia. Además, desde los días de Blitz Wienhard y otras fábricas de cerveza industrial, Portland cuenta con la infraestructura necesaria para la elaboración de cerveza, con malteros, fabricantes de acero inoxidable, proveedores de levadura, una fábrica de botellas y más.

Todo esto ha contribuido para convertir a Portland en el lugar perfecto para el mercado cervecero, pero los bebedores de cerveza también tenemos nuestro mérito, porque estuvimos dispuestos a probar esa extraña y turbia Hefenwizen y esas primeras cervezas Red Hook de banana, o la India Pale Ale de BridgePort con su intenso sabor a lúpulo.

La cerveza prospera aquí porque los habitantes de Portland amamos el café artesanal, el pan y el chocolate; y porque amamos nuestro maravilloso lugar por su comunidad y por nuestros ingredientes locales.

– John Foyston

LONDRES

Por siglos la buena cerveza ha sido parte de la vida cotidiana londinense; y es que Londres es la ciudad de origen de las variedades IPA y Porter por una buena razón: los consumidores siempre demandan mejores cervezas. Hoy en día, los amantes de la cerveza tienen más y mejores opciones, debido a la proliferación de cervecerías artesanales en Inglaterra, y a la mejora en la calidad de la cerveza que se sirve en los bares, impulsada por la exigencia de los bebedores a la hora de llenar su pinta.

Hay bares fantásticos por toda la ciudad y en todos los ámbitos. Como residente de Londres y un gran aficionado a la cerveza ale, en cada rincón de la ciudad puedo encontrar tanto bares independientes como aquellos que tiene franquicia con una cervecería específica. Tienen múltiples canillas manuales, y muchos de los barriles de ale muestran la influencia del nuevo interés por los estilos más lupulados. Se puede llegar a casi todos los bares por metro y muchos de ellos se ubican en un área de la ciudad donde también se pueden disfrutar algunas atracciones turísticas muy populares de la historia, la cultura y la política inglesas.

En un contexto cervecero en constante evolución, el debate sobre la cerveza de barril versus la auténtica ale se ha intensificado por la presencia de BrewDog y Meantime, con sus bares modernos y animados. Si te interesa la historia de la cerveza, además de bares centenarios puedes encontrar diversos lugares donde las empresas más importantes han ido cediendo en favor de las nuevas.

– Gary Watkins

DENVER

Todos los años, por muchas razones hago un peregrinaje cervecero desde mi casa en Bélgica hasta Denver. Cada otoño, el “Gran Festival Americano de la Cerveza” (Great American Beer Festival) reúne allí a los amantes y los profesionales de la cerveza para degustar codo a codo las mejores cervezas artesanas de los Estados Unidos. Hay diversos ejemplos de todos los estilos de cerveza imaginables.

Al mismo tiempo, la ciudad se llena de eventos relacionados con la cerveza, todos nuevos y súper interesantes, muchos con música en vivo. Además, la zona de las cervecerías y los bares cerveceros se está volviendo cada vez más vibrante y superpoblada. El bar de cerveza artesanal Falling Rock fue el primero en presentar dispensadores multitap de calidad, y con el tiempo se le han sumado muchos más. Muchos de estos bares de paso sirven cervezas producidas en Denver por Crooked Stave, Dry Dock, Great Divide y Breckenridge. Hay también microbares cerveceros que trabajan con un sistema de barril único.

– Carl Kins

PRAGA

Cierra los ojos e imagina que estás en una de las ciudades más bellas del mundo. No tendrás que caminar más que unas pocas cuadras para encontrar un bar tradicional donde por solo $1.50 puedes comprar medio litro de Pilsner Urquell, perfectamente servida y sin pasteurizar. Pero antes de entrar ves otro bar, quizás a la vuelta de la esquina, cruzando la calle o casi al lado del primero, que vende Pale Lager- una cerveza rubia de la que jamás habías oído hablar. No solo es más barata que la Pilsner Urquell sino que ¡hasta podría ser mejor!

Quizás no es un bar sino una de las aproximadamente 20 microcervecerías de la ciudad, o tal vez uno de los restaurantes, cafés, o incluso librerías especializados en cerveza artesanal que se han ido extendiendo por el país y más allá. Por cierto, los mejores de estos rincones se encuentran fuera del centro de la ciudad, alejados de las muchedumbres de turistas. Es casi kafkiano en términos de intriga, pero es una misión más inmediata y agradable al paladar. Esa es Praga, un lugar donde lo clásico y lo moderno conviven codo a codo, frecuentemente en la misma habitación.

– Max Bahnson

SAN DIEGO

¿Hay algún lugar de los Estados Unidos que tenga cervecerías de mayor repercusión que San Diego? Las marcas Stone, Ballast Point y Green Flash, como así también The Lost Abbey, Karl Strauss, AleSmith y Pizza Port se encuentran en el Condado de San Diego. Para los amantes de la buena comida la situación es similar. Pueden comenzar por visitar Stone Brewing World Bistro & Gardens– un restaurante que está a la vanguardia en muchos aspectos y que incluso tiene su propia granja cerca del salón. Si no puedes llegarte hasta las cervecerías, quizás puedes visitar O’brien’s Pub, considerado el lugar más animado y con mejor cerveza del planeta (y ya es mucho decir, teniendo en cuenta el eterno sol del extremo sur de California y el amor por el lúpulo de la Costa Oeste). Desde cervecerías de 15 barriles como Pizza Port Ocean Beach, y bares con grifos como Churchill’s Pub, hasta restaurantes lujosos como The Grill (ubicado en el Lobby del Torrey Pines), hay un abanico de platos creativos y excelentes maridajes para acompañar. El fallecido Charly Gow solía decir: “Un fanático decidido podría pasar una semana completa recorriendo las cervecerías, bares cerveceros y tabernas en el Condado de San Diego, y aun así no lograría abarcar la escena cervecera, en constante crecimiento.”

– Jonathan Ingram

BOSTON

This undated image provided by the Greater Boston Convention & Visitors Bureau shows Faneuil Hall in Boston, which was used as a meetinghouse during the American Revolution. Today the building is a retail center with clothing shops, entertainment and food. It’s also a landmark on the Freedom Trail, a pathway that takes visitors on a tour of Boston’s past. The trail is among the city’s free things to see and do. (AP Photo/Greater Boston Convention & Visitors Bureau, Faneuil Hall Marketplace)

No fue el Motín del té de Boston. ¡Fue el Motín de la CERVEZA! Boston celebra sus 16 cervecerías y bares cerveceros en la región, y presume el Bull & Finch, donde la magia para el turismo sobrevive en el Original Cheers Bar. La fama de Boston incluye a Will Meyers de la cervecería Cambridge Brewing y a Jim Koch de Sam Adams Beer. La Boston Lager de Sam Adams debutó en los bares de Boston en la primavera de 1985, y al poco tiempo, en 1986, también lo hizo Harpoon Brewery. En el popular restobar The Publick House de Boston trabajar en el turno noche adquiere un nuevo significado con una jarra de Stout en la mano. También puedes degustar el mejor arrollado de langosta en Row 34. Como en todas las grandes ciudades, hay una fiesta de la cerveza para cada estación, pero si mencionamos el célebre Festival del Tocino y la Cerveza de Beantown, ¿qué más se podría agregar?

– Carolyn Smagalksi

MUNICH

Las fiestas de la cerveza han ido evolucionando con los años, pero ninguna se compara con la Reina Madre de todas. El Oktoberfest. Puede describirse como una mezcla de peregrinaje, feria estatal y reunión familiar con un toque de renacimiento medieval. Pero aun cuando la fiesta ha terminado, ¿hay algún lugar mejor que Munich en el mundo para disfrutar de una jarra del brebaje sagrado? Las cervecerías originalmente llamadas Seven Sisters of Munich (Las Siete Hemanas de Munich) se han reducido de manera efectiva a solo tres familias, pero la tradición cervecera se mantiene. Incluso existe la denominada malta tostada de Munich que se usa en las cervezas de estilo clásico producidas en la ciudad: las Dunkel, Märzen, Oktoberfest y Doppelbock. La cerveza “clara” o Helles, prima hermana de la Pilsner, también tiene sus orígenes en Munich. La Bavarian Weizen corre todo el año y algunas cervecerías pequeñas han vuelto gracias a su don para renovarse.

Ya sea que prefieras coger un banco en una cervecería tradicional de la parte antigua de la ciudad, una silla en un día glorioso de verano en un jardín cervecero del centro, o una banqueta en un bar cervecero de moda, tu jarra nunca estará vacía. Tradicional, moderna o una mezcla única de ambas, Munich nunca te decepcionará. ¡Prost!

– Phil Farrell

BAMBERG

Este bellísimo epicentro de la escena cervecera tiene todo lo que un turista podría desear. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Bamberg no solo ofrece las tradicionales cervecerías alemanas Schlenkerla, Mahr’s y Spezial, sino que también es la puerta de entrada para otras casi 300 cervecerías locales, todas ubicadas a unos pocos kilómetros del centro. Pedalear de una cervecería a otra es a menudo un medio de transporte muy veloz, ya que hay realmente muchas para conocer por todas partes. Si a este escenario le agregamos un par de bares cerveceros, miradores imponentes y las exquisitas Maltas Weyermann, podemos empezar a vislumbrar su magnitud y la de toda esta región centrada en la cerveza y reconocida por sus cervezas ahumadas. En resumen, Bamberg es una gema de los tiempos pasados, cuando casi todos los barrios y aldeas en Alemania tenían su propia cervecería.

– Martin Thibault

FILADELFIA

Durante 17 años, el Cazador de Cervezas Michael Jackson extasió a Filadelfia con sus distintivas degustaciones de cerveza en el Museo de Arqueología y Antropología de Pensilvania. Cada año, atraía 4.000 personas para experimentar sus divertidas divagaciones. Por estos días, Filadelfia ostenta la arraigada reputación de ser al alma de la fiesta cervecera Philly Beer Week, de la competencia Philly Beer Geek, y el flash-mob de cervecerías premiadas, festivales y clubes de cerveza. Por su ubicación cercana a la costa, une la rica cultura del noreste con la diversidad de las tradiciones europeas y escandinavas. De manera innovadora, grandes nombres como Tom Peters, Fergus Carey, Joe Sixpack y William Reed han convertido a Filadelfia en The City of Brotherly Suds (La Ciudad de la fraternidad sureña), donde es un deber regional acompañar tu cerveza favorita de Yard, Iron Hill o Victry con un Philly cheesesteak, sándwich de queso y ternera típico de Filadelfia. Cuando estés allí, mantente atento a los ALEiens. 😉

– Carolyn Smagalksi

MONTREAL

Dentro de esta metrópolis mayormente canadiense y francesa, prosperan más de 20 cervecerías ubicadas tan cerca unas de otras que, cuando el viento no ruge, puedes recorrerlas a pie. Hay íconos como Dieu du Ciel, alrededor del cual otras cervecerías más modestas pero de igual calidad, por ejemplo L’Amère à Boire, Benelux, Le Cheval Blanc y Hopfenstark, comparten sus productos en sus acogedores locales. Bares especializados en cerveza, como Vices et Versa, Brouhaha, Isle de Garde y Le Saint-Bock también están orgullosos de sus raíces e invitan a los visitantes desorientados a probar cervezas de fábricas artesanales muy lejanas, escondidas en rincones de difícil acceso en Quebec. En ningún otro lugar de Canadá es posible disfrutar de tanta variedad en un entorno cultural único, sin conducir cientos de kilómetros desde una punta de una provincia a otra.

– Martin Thibault

CIUDAD DE NUEVA YORK

La Semana de la Cerveza en Nueva York tiene todo el brillo y la danza del Times Square, embotellado en los sabores de Jimmy Carbone, Garrett Oliver, Jeremy Cowan, Susan Greene y una banda de pesos pesados que han convertido este evento cervecero en uno de los más atractivos del mundo.

Desde la Cervecería Brooklin con su cerveza Local 1 y la misteriosa Black Ops, a las series de Coney Island y la He’Brew Jewbelation de Schmaltz Brewing, los barrios de Nueva York tiene de todo. ¿Quieres belgas? Los restaurantes y bares BXL East, Markt, Spuyten Duyvil y Vol de Nuit sirven una lista maestra, combinada con exquisitos platos preparados con cerveza y apetitosos bocadillos. Los amantes de la carne, pueden visitar The Cannibal en la zona de Midtown East. Y no te pierdas The Blind Tiger Ale House, Ginger man y d.b.a, donde las cervezas son más grandes que la mismísima Gran Manzana.

– Carolyn Smagalski

TOKIO

Escondidos en algún lugar entre el zumbido de los trenes, el neón que encandila y miles de minions que van y vienen, hay decenas de bares minúsculos que sirven ji-biru, la cerveza artesana japonesa. El servicio es aquí tan cortés como en todo el universo cervecero y a menudo se suele traer a algunas superestrellas de la costa oeste. Algunos bares, como Popeye’s, parecen haberse quedado en el tiempo, imitando los antros de la vieja Europa, mientras que los nuevos, como Goodbeer Faucets llevan a los sedientos a reinos futuristas con decorados relucientes y líneas de barriles de cerveza. Se recomienda reservar en la mayoría de ellos porque el espacio es limitado (esa es la realidad de tan densa megalópolis). De todos modos, planear con tiempo puede llevarte de un inolvidable bar del tamaño de tu closet a la sala de degustación de un imponente rascacielos.

– Martin Thibault

SEATTLE

Caminar todo el día por el reconocido Mercado de la ciudad, asomarse en el museo de historia de la cerveza de Pike Brewing, o inclinarse sobre una pinta en alguno de los muchos bares cerveceros, es mucho más refrescante que cualquier lluvia costera. Los deslumbrantes locales de cerveza artesana, como Brouwers’ Café, merecen adornar muchas de las mejores listas del mundo, mientras otros bares cerveceros más pequeños se las ingenian para destacarse sirviendo cervezas artesanas casi anónimas del resto del estado. Es un estado que por alguna razón alberga alrededor de 200 cervecerías que son completamente desconocidas para el resto del país. Desde el festival cervecero de Barley Wine de Beveridge Place Pub a la increíblemente seria selección anual de Über Tavern, hay suficiente variedad en la Ciudad Esmeralda para mantener ocupado tu paladar hasta el amanecer. No te decepciones si no tienes tiempo de visitar la Aguja Espacial…

– Martin Thibault

PORTLAND, MAINE

Portland, la ciudad cervecera del estado de Maine, germinó en la época de la revolución de la cerveza artesana. Cervecerías pioneras como D.L Geary Brewing, y Shipyard Brewing entre otras, plantaron las primeras semillas. Hoy en día, la pequeña ciudad costera disfruta del efervescente resurgimiento de la industria cervecera. Todos los meses abren nuevas cervecerías, cada una de ellas con su propio estilo.

Nuestro vibrante y diverso ecosistema cervecero está compuesto por cervezas belgas, fermentadas naturalmente (cervecerías Allagash); ales en latas florales, con un fresco sabor a lúpulo (cervecería Bissel Brothers); ales de granja (cervecerías Oxbow); cervezas rubias continentales (Bunker Brewing) y otros casos atípicos como la kombucha (también llamada hongo manchuriano) con alcohol, la sidra lupulada y el hidromiel (Urban Farm y Fermentory). Este ecosistema se nutre de una gran cantidad de bares, pubs y restaurantes de comida gourmet que saben que la lista de barriles de cerveza es tan importante como la lista de vinos. Mejor aún, Portland ayuda a los nuevos productores de cerveza fomentando la colaboración, la experimentación, los sabores originales y muchos eventos especiales. Situados en las costas de la pintoresca Casco Bay, casi todos los bares, restaurantes y cervecerías están también a pocos pasos del centro.

– Seth Levy

CHICAGO

Si bien le llevó cierto tiempo a la Ciudad del Viento posicionar sus primeras bebidas más importantes, ha logrado crecer hasta convertirse en uno de los sitios cerveceros más vibrantes de los Estados Unidos. Esta animada megaciudad lo tiene todo, desde fabulosos bares de especialidad como Local Option y The map Room a prodigiosas microcervecerías como Revolution y Half Acre. Se puede acceder a la mayoría de estos sitios muy fácilmente a través del sistema de trenes de la ciudad para que puedas consentirte un poco más que lo habitual. Como si todo esto fuera poco, solo estás a unos minutos de distancia de la cervecería más famosa de Indiana: 3 Floyd’s con su abanico de increíblemente deliciosas Double IPAs. Después del paseo, es probable que necesites tomar mucho aire puro en las márgenes del lago Michigan, la verdad…

– Martin Thibault

EDIMBURGO

Que Edimburgo respira cerveza es tan cierto como los fuertes vendavales de Escocia. La fundación de la Abadía de Holyrood en 1125 dio origen a todo un centro de elaboración, que sirvió de base para la formación de la Sociedad de Cerveceros de Edimburgo hacia 1598. Cariñosamente apodada “Auld Reekie” (en escocés: La vieja ciudad humeante), Edimburgo emergió de las tinieblas como el legendario hogar del Centro Internacional de Elaboración y Destilado Heriot Watt, produciendo cervezas de nivel internacional.

Edimburgo organiza la competencia para seleccionar la mejor cerveza escocesa de la CAMRA (organización de consumidores que promueve la calidad en la elaboración de la cerveza y sidra) y varios otros festivales cerveceros. Para disfrutar una auténtica experiencia escocesa en los bares, debes visitar el Guilford Arms, de estilo victoriano y el clásico Bow Bar… o pasarte por los modernos BrewDog, The Hanging Bat, and Holyrood9A.

– Carolyn Smagalski

DUBLÍN

Admítelo: cuando estás perdido en una ciudad nueva sin destino fijo, tu mente busca algún “Bar irlandés”. Dublín es la mejor ciudad del mundo para disfrutar una cerveza precisamente porque nunca se acaban los bares irlandeses. Hay algunos antros tranquilos, casas casuales de barrio, mecas de cerveza artesanal de varios pisos, bares tranquilos para escritores y salones de música en vivo, más algunas variantes para elegir. Dublín es una ciudad excelente para recorrer a pie debido a la cantidad de estatuas, puentes y arquitectura que remiten a la historia política y literaria de Irlanda, además de sus inolvidables jardines y mercados. Parar por una pinta siempre es fácil y ¿qué mejor lugar para disfrutar una cerveza negra que su lugar de origen?

Con más de 800 años, el Brazen Head es el bar más antiguo de Irlanda y aún ofrece a los dublineses y a los turistas pintas, comida, poesía y música en vivo a corta distancia de la cervecería Guinness en St. James Gate. Si quieres dejarte llevar por una bebida y una ciudad, disfruta una pinta o tres en Dublín. Sláinte!

– Phil Farrell

BRUJAS

Con su centro medieval, Brujas, la Venecia del norte, atrae a millones de turistas. Para la mayoría, la gastronomía es prioridad en la agenda y en Bélgica esto incluye la cerveza. Es por ese motivo que hace un cuarto de siglo, el primer “café de cerveza artesanal” belga vio la luz en este lugar: el famoso Brugs Beertje. A la vez hay, literalmente, cientos de bares especializados en cerveza: desde bares más relajados hasta restaurantes cerveceros como De Garre, Erasmus, Cambrinus, etc. Sin embargo, hay una sola cervecería, Halve Maan, reconocida por su gama de Brugse Zot y Straffe Hendrik. Si caminas por la ciudad vieja, también podrás descubrir reliquias de la cerveza.

Recientemente, en la antigua oficina de correos abrió sus puertas un museo interactivo muy interesante, que comprende todos los aspectos de la cerveza y su elaboración. Finalmente, el segundo festival más importante de la cerveza de Bélgica se realiza aquí en febrero, con la concurrencia de más de 80 cervecerías belgas. Puedes encontrar más información en el folleto “Around Bruges in 80 Beers” (La vuelta a Brujas en 80 cervezas)

– Carl Kins

SAN FRANCISCO

No es común relacionar al distrito Haight con la cerveza, pero los fuertes cambios culturales que tuvieron lugar en San Francisco en la década de 60, sentaron las bases para la elaboración de cerveza artesanal. Dos años antes del Verano del Amor, Fritz Maytag se hizo cargo de la Anchor Brewing Company en Potrero Hill e introdujo algunas ideas contraculturales en la elaboración de la cerveza artesanal. “Entre esas ideas”, dijo Maytag, “estaban la de mantener la mente abierta, valorar la creatividad, probar cosas nuevas y no tener miedo.” No hay mejor manera de resumir el movimiento de la cerveza artesanal.

Además de visitar la zona cero de Anchor, los visitantes también pueden disfrutar el cercano bar Toronado, donde se reúnen los cerveceros. Si bien otra fuerte cervecería, New Albion, vivió una crisis temprana, una de las filiales de Anchor era Sierra Nevada Brewing Company en el cercano distrito Chico, donde Ken Grossman empleó algunas de las ideas de Maytag.

En la ciudad, puedes ir al bar cervecero 21st Amendement o coger algunas cervezas Almanac para probar el escenario gitano local. También puedes llegarte hasta Monk’s Kettle, donde la cocina y el menú están a cargo de Adam Dulye, el gurú del maridaje de la Asociación de Cerveceros.

– Jonathan Ingram

ROMA

El renacimiento de la cerveza artesanal italiana comenzó hace 20 años en las regiones norteñas de Piamonte, Lombardía y Véneto. Sin embargo, fue en Roma donde la pasión por la cerveza estalló, ayudada por las cervezas lupuladas de Birra del Borgo y los brebajes increíbles de Baladin.

Actualmente, la capital italiana tiene gran cantidad de amantes de la cerveza, que no se conforman con las marcas industriales de Pilsen; esto ha llevado a la aparición de cientos de buenos bares y tiendas de cerveza. Solo dos excelentes recomendaciones: el pequeño y abarrotado bar de cervezas “Ma che siete venuti a fa’” (literalmente: ¿Qué carajo haces aquí?) y “Open Baladin”. Dirigido por las cervecerías Baladin y Borgo, Open Baladin ofrece alrededor de 40 barriles de cervezas artesanales italianas y una selección de excelentes comidas. Si continúas recorriendo, encontrarás algunas gemas cerveceras escondidas en cada sitio donde vayas.

– Carl Kins

Todo lo que necesitas saber sobre la cerveza de trigo

La cerveza de trigo está viviendo su época dorada. Tomar una cerveza artesana está de moda y cada día son más los restaurantes, bares y mercadillos que se animan a comercializarla. Probablemente, en más de una ocasión, curioseando por alguno te has pillado una nueva marca de cerveza presumiendo en su etiqueta que es de tipo artesanal, y aunque esta es una bebida originada hace miles de años, es ahora cuando cada día adquiere más popularidad por todo el mundo. Hoy te mostramos todo lo que necesitas saber sobre la cerveza de trigo. De seguro se convertirá en tu acompañante para tu próxima tertulia entre amigos o colegas.

La cerveza de trigo no es más que un tipo de cerveza que está hecha con una mayor proporción de trigo que de cebada malteada y da como resultado un licor mucho más espeso que los tradicionales. Es también conocida como cerveza blanca por su alto efecto espumoso al momento de servir. Sin embargo, su presentación es algo turbia y espesa; sin duda es una delicia hecha a mano. Actualmente, los productores de este tipo de cerveza apuestan por colarse en otro tipo de mercado, como ferias locales, eventos en bares y pequeños mercados de licores.

Es de origen 100% natural, y las posibilidades son infinitas cuando se trata de definir el sabor de una cerveza de trigo, pues cada cervecero hace su propia receta tomando en cuenta sus preferencias y el gusto de quienes la consumen. Su tiempo de producción puede llegar a ser de hasta de dos semanas, y el resultado es una deliciosa bebida con aroma a pan recién horneado, por el alto porcentaje de trigo que se utiliza en su produccion. Algunas recetas incluyen otros frutos naturales que aportan exquisitos aromas y sabores.

Siglos de tradición en una botella

La cerveza de trigo, es un tipo de cerveza artesana que tiene gran aceptación a nivel mundial, a pesar de no superar la común cerveza a base de cebada y levadura y no ser tan popular como una buena copa de vino espumoso. Su sabor casero y especial color hacen que se convierta en un aliado refrescante en las épocas de verano, aunque hoy es posible encontrarla durante todo el año en los distintos mercados y bares de la ciudad.

Existen tres tipos de cerveza de trigo que se han convertido en las más populares. Sus recetas son el más claro resultado de siglos de tradición y sus variedades más importantes son originarias de Alemania y Bélgica:

La Berliner Weisse o cerveza blanca de Berlín, se produce con un 25% o 50% de trigo como ingrediente principal y la cebada es el secundario; ambos ingredientes son malteados. Su textura es pálida y ligera con un nivel bajo de alcohol (3%).

Otro tipo de caña a base de trigo es la Weizenbier, con trigo del sur de Alemania. Es la más antigua del mundo y su receta data de más de 500 años. Su presentación es ligera con una espuma cremosa. Suele tener entre un 40% y 70% de trigo entre sus ingredientes y se sirve malteada. Puede presentarse sin filtrar o filtrada, en cuyo caso se llama kristall weissbier. Por lo general, estas cervezas son pálidas, poco amargas y sus presentaciones pueden variar de acuerdo al trigo utilizado y la temporada.

Por último, está la belga o Witbier. Es otro tipo de cerveza artesana que ha aumentado su popularidad en estos días y cuenta con una alta gama y variedad de sabores y presentaciones. A diferencia de las anteriores, esta se sirve sin maltear con un 30% y 50% de trigo. Su presentación es amarillenta y turbia, ya que también se agrega a la receta granos de avena y especias como la piel de naranja y el cilantro.

La producción de este tipo de cervezas de trigo se ha convertido en una oportunidad para emprendedores y amantes de la cerveza para comercializar nuevas opciones de esta exquisita bebida en el mercado licorero, y a la vez aportar nuevos atractivos locales y divertidos para el público.

¿Por qué beber una cerveza de trigo?

Si aún no te resulta tan atractiva esta clase de cerveza, y prefieres optar por una cerveza de origen industrial, te mostramos cinco razones por las que tomarte una cerveza de trigo es mucho mejor que otras. De seguro te atreves a probar una la próxima vez que salgas de cañas.

  1. La producción de este tipo de cerveza es mucho menor que la de tipo industrial, ya que todo el proceso se lleva a cabo con todo el cuidado y dedicación que esta milenaria tradición se merece. Cada cerveza contiene el toque personal y el esfuerzo de los maestros cerveceros.
  2. Es un excelente acompañante para nuestras comidas, sobre todo si disfrutamos un delicioso pescado o una barbacoa. La diversidad que nos ofrecen las cervezas de trigo nos permite degustar una distinta en cualquier ocasión.
  3. Estas bebidas contienen entre 5% y 10% de alcohol mientras que las de tipo industrial contienen entre 2.5% y 5% de alcohol.
  4. Beber cerveza de trigo moderadamente podría tener ciertos beneficios para la salud como: disminución en el riesgo de hipertensión, enfermedades cardiovasculares, insuficiencias cardiacas, menor riesgo de accidentes cerebrovasculares, menor riesgo de padecer Alzheimer, etc.
  5. Este tipo de cerveza artesana se destaca por el uso de materias primas naturales. Por lo general; para realizarla no se utiliza ningún tipo de aditivo químico o conservantes.

Tipos de cerveza de trigo

La cerveza artesanal ha ganado muchísimos adeptos en el mundo pero, si es de trigo más aún se nota el crecimiento de la demanda: gente conocedora de las varietales cerveceras y gente que, simplemente, se dispone a disfrutar de un buen momento y lo acompaña experimentando un nuevo sabor. Y se encanta con él.

Para ser considerada como cerveza de trigo debe incluir, como mínimo, un 50% de malta de este cereal. Lo habitual es que alcance hasta un 70% y el resto se completa con la malta de cebada. El arte que le da su color y densidad característica está en la proporción de cereales y la forma en que se filtre, o no, pues algunas variedades omiten el filtrado.

Se les conocen también como cervezas blancas y esto es debido a que su aspecto, cuando no están filtradas, nos remite a una vista que asemeja la neblina.

Ácido, refrescante y espumoso aplican como los adjetivos que mejor acompañan la definición de su carácter y la hacen cada vez más valorada a la hora de elegir una cerveza artesanal.

¿Cervezas de trigo bávaras-alemanas o belgas-neerlandesas?

Cuando queremos darnos el gusto de probar una buena cerveza artesanal, la elección no es nada fácil porque las opciones son cada vez más y de muy buena calidad. Las tradicionales de Baviera se distinguen por el toque dulce que dejan en el paladar. Weissbier, Weizenbier (o Hefeweizen, como también se la suele llamar en Canadá y Estados Unidos) suele ser turbia, sin proceso de filtrado y tiene menos lúpulo, porque los sabores intensos que aporta el trigo ya marcan su magia de espuma densa y burbujeante. Se distinguen en este grupo algunas que tienen un proceso diferente, como la Kristallweizen, en cuyo caso el filtrado le otorga transparencia y suaviza el sabor; o las Dunkelweizen, que son cervezas negras de trigo y al paladearlas se evocan los frutos secos y el chocolate tanto como desde su color y aroma. Hay para saciar los más diversos gustos, sin dudas.

Polonia nos regala su deliciosa Grodziskie, hecha con malta de trigo ahumada al roble y de baja graduación alcohólica, tan distinguida que suele reservarse para ocasiones especiales. Es amarga, muy carbonatada y de intenso aroma que se conserva muy bien después del filtrado y se disfruta exquisitamente al acercarla para beberla.

Por otra parte, Bélgica y los Países Bajos nos brindan la witbier, otra gran variedad de cerveza de trigo que le es propia. La distingue su sabor más frutado, logrado por el agregado de especias, hierbas y frutas ácidas. Se siente realmente distinta. Se elabora utilizando entre un 30 y un 50% de trigo sin maltear, el resto sí es cebada malteada y, solo a veces, se le añade pequeños porcentajes de avena ¿quién lo hubiera imaginado? Tiene muy buen cuerpo, una mezcla de ligereza y personalidad ácida que resulta muy refrescante para el verano y su tono dorado da qué hablar.

Se han desarrollado otras muchas variedades de cervezas de trigo que tienen características especiales, como las Berliner Weisse, con baja graduación alcohólica, las Gose con su toque de cilantro y sal y, párrafo aparte, las lámbicas.

Estas últimas merecen una mención especial porque su elaboración se ha mantenido casi como un ritual: en su proceso se utiliza “levadura salvaje” (no cultivada, sino traída por el viento a los tanques de fermentación) y se denomina “fermentación espontánea”. A todas las cervezas que se fabrican con este método se las conoce como lámbicas y necesitan más tiempo que las demás para estar a punto, en algunas ocasiones alcanza los dos años… pero el resultado vale la espera: una exquisita bebida, compleja en su sabor que tiende a semejarse a vinos espumantes dulces; sabor que es especial en cada partida y sorprende a los expectantes catadores.

Los tipos de cerveza de trigo son muchos y la tendencia es que se sumen más, nada parece agotar la dedicada creatividad de los productores para sorprendernos en cada oportunidad que vemos crecer la clásica espuma en un jarro. Un deleite que se agradece.

Tipos de cerveza alemana

Alemania se encuentra entre los países con mayor producción de cerveza en el mundo y además posee uno de los consumos per cápita más altos del planeta, algo que no parece muy raro cuando explicamos que la cervecería Weihenstephan, ubicada en la ciudad de Freising (al norte de Munich), fue fundada en el año 1040 y afirma ser la fábrica de cerveza más antigua en el mundo.

Y es que la elaboración de cerveza ha sido durante siglos un negocio muy importante en el país europeo y hoy en día se conserva de una forma casi pura: simple, tradicional, y perfectamente equilibrada.

Probablemente la ya derogada Ley de Pureza de la Cerveza Alemana o Reinheitsgebot, establecida en el año 1516, haya tenido una gran influencia en los tipos de cerveza alemana que hoy se conocen, ya que los únicos ingredientes que podían ser utilizados para elaborar esta bebida eran los básicos: cebada malteada, lúpulo y agua.

Todos los meses de septiembre y octubre, desde 1810, la gran celebración de Oktoberfest inunda las calles de Múnich durante 18 días.

Al principio el objetivo fue realizar una fiesta en honor al matrimonio del Príncipe Luis I de Baviera y la Princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen, rompiendo los protocolos e invitando a los ciudadanos de Múnich al evento real, pero el éxito fue tal que se ha venido repitiendo desde entonces.

Hoy en día se consumen más de 7 millones de litros de cerveza y miles de millones de personas en el mundo asisten para celebrar esta fecha especial.

Estilos de cerveza alemana

Como buen país con tradición cervecera, en Alemania pueden encontrarse muchos tipos, separados por su elaboración con trigo, de baja y alta fermentación. Algunos de estos son:

De bajafermentación

Pilsner

Es el tipo de cerveza alemana que más se produce y se consume, y representa aproximadamente un 60% de la cuota de mercado en el país. Se originó en un barrio bohemio de la ciudad de Pilsen, que hoy forma parte de la República Checa. Estas cervezas son de medio cuerpo, de malta dulce y con un pronunciado aroma y sabor a lúpulo.

El estilo alemán Pilsner posee más sabor artesanal en comparación con sus homólogos europeos. Bitburger, Jever, Becks y Warsteiner son solo algunos de los estilos más comunes de Pilsner en Alemania.

Dortmunder

Se trata de una pale lager elaborada en los alrededores de Dortmund. Es maltosa y menos lupulada que una Pilsner, con un volumen de alcohol entre 5 y 5,5%.

Este tipo de cerveza alemana fue el más popular en la década de 1950 y 1960, aunque cada vez sea menos elaborada.

Münchener

Es una cerveza maltosa de baja fermentación pero no excesivamente dulce. Los estilos más frecuentes son Dunkel (que significa oscuro) con un color marrón oscuro y Helles (que significa claro o pálido) con un color dorado.

El volumen de alcohol de las Münchener es de 4,75% aproximadamente.

Viena

La Viena es una cerveza de color ámbar, con un dulce sabor a malta y un porcentaje aproximado de ABV de 5,5%.

Este estilo es menos frecuente hoy en día, pero está ganando popularidad en los Estados Unidos. En su país natal, Austria, a la cerveza Viena estilo lager se le conoce como Spezial.

Una cerveza tipo Viena es la Märzen, tradicionalmente elaborada en marzo y madurada hasta el mes de septiembre u octubre, coincidiendo muy a menudo con el Oktoberfest.

Bockbier

La Bock es una cerveza fuerte (entre un 6,25% y 8% de ABV), es de color marrón y tiene un sabor ligeramente dulce.

También existen diferentes variedades de Bock, algunas de ellas son:

  • Dopplebock: Un extra de cerveza fuerte (entre 7,5 y 13% ABV), elaborada por primera vez por los monjes italianos en Baviera.
  • Maibock: Se trata de una Helles lager convertida en Bock. Se elabora principalmente en primavera y posee un volumen de alcohol de entre 6,5% y 7,5%.
  • Eisbock: Elaborada principalmente en la zona alemana de Kulmbach. El volumen de alcohol puede variar entre 9% y 13%.
  • Weizenbock: Una bock fuerte hecha con harina de trigo. Posee un porcentaje de alcohol ente 6,5% y 8%.

Rauchbier

Este estilo es más conocido en la ciudad de Bamberg. La cerveza Rauchbier está elaborada con maltas ahumadas que le dan un sabor único.

Schwarzbier

Conocida como la cerveza negra, debido a que generalmente se trata de una lager oscura con un toque amargo de chocolate.

Elaboradas con trigo

Berliner Weisse

Es una cerveza de trigo muy pálida procedente de Berlín. Posee un volumen de alcohol bajo, de 2,5% o 3%, que la convierte en una bebida muy refrescante.

Baviera Weizen / Süddeutsche Weizenbier

Este tipo de cerveza alemana posee un mayor grado alcohólico que la Berliner Weisse, mientras que para su elaboración se utiliza no menos de un tercio de maltas de trigo.

Existen diferentes estilos:

  • Hefeweizen: sin filtrar, por lo que conserva la levadura de cerveza
  • Dunkelweizen: tiene un color más oscuro gracias a la malta tostada

Gose

Este estilo de cerveza alemana se originó en Goslar, cerca de las montañas de Harz. Es una bebida agria y se elabora utilizando trigo malteado.

Durante la preparación y justo después de la ebullición, se añaden bacterias Lactobacillus, que le dan a la cerveza estilo Gose su acidez característica.

Debido a la utilización de cilantro y sal, la Gose no cumple con la Ley de Pureza de la Cerveza Alemana (Reinheitsgebot), sin embargo, es permitida por ser una especialidad de una región específica.

Roggenbier

Este estilo de cerveza alemana está elaborado con centeno y, por lo general, posee un color más oscuro en comparación con las cervezas de cebada malteada.

De alta fermentación

Kölsch

Kölsch significa «de Colonia» y debe su nombre a que se elabora únicamente en el área de Colonia. Posee un color dorado y brillante y un volumen de alcohol de 4,5% que la hace fácil de beber.

El nombre Kölsch está protegido dentro de la Unión Europea, de modo que solo las cervecerías ubicadas dentro de la ciudad pueden elaborar esta bebida bajo el respetado nombre.

Altbier

Es una cerveza de color cobre común en los alrededores de Düsseldorf, Münster y otras ciudades. Es considerada como una “Prima segunda” de la ale inglesa, pero con un perfil de mayor sabor debido a la maduración en temperaturas más frías.

La mayoría posee un volumen de alcohol de alrededor de 5%, pero existen variaciones más fuertes que pueden ser etiquetadas como “sticke” o «doppelsticke”.

Tipos de Cerveza

Tal vez para un paladar principiante todas las cervezas puedan parecer iguales. Pero cuando empiezas a conocer un poco más de este universo cervecero comprendes que los tipos de cerveza son muchísimos: desde las diferencias en los colores hasta el tipo de espuma sin olvidar el cuerpo, el sabor y su inconfundible aroma.

Fundamentalmente, las diferencias se encuentran en el tipo de fermentación que se realice: fermentación superior, fermentación inferior y fermentación espontánea. Dentro de las de fermentación superior están las denominadas ales, duvel, porter, cerveza de trigo, etc. En las de fermentación inferior la más importante es la denominada lager y todas sus variantes y, en las de fermentación espontánea, se encuentran las lambic. En todas ellas se destacan por su calidad las cervezas belgas.

UNA CERVEZA PARA CADA PALADAR

Cerveza Ale, se podría decir que es el nombre genérico con que se conocen las cervezas artesanales de fermentación superior. Las variedades existentes son:

  • Mild (suave o ligero) de estilo británico es de sabor suave y color bastante claro, es una cerveza con poca graduación alcohólica.
  • Bitter (amargo) es una cerveza precisamente amarga y de graduación moderada con un color un poco más pálido que la anterior.
  • Pale Ale, tiene un color ámbar y mucho cuerpo se las llama así indicando un color más pálido que las anteriores. Contiene entre 4 y 5% de alcohol.
  • Ale Belga, en general de color dorado cobrizo, con buena densidad y de sabor suave. Con un contenido alcohólico del 5%.
  • Ale Tostada de color castaño, su característica es que se realiza con cervezas jóvenes y viejas muy típico en la zona de Flandes. Con sabor intenso su graduación alcohólica es de 5 a 6%. Algunos productores le agregan frutas a este tipo de cerveza.
  • Ale Roja, su color rojo se debe al tipo de cebada que se utiliza presentando un sabor ácido con poco cuerpo, lo que las vuelve muy refrescantes.

Cerveza lager, así como Ale define a las cervezas de fermentación superior o alta, la denominación lager involucra a todas las de fermentación inferior o baja. Es el estilo más popular a la hora de hacer cerveza artesanal y dentro de él las llamadas Pilsen. Además existen otros estilos dentro de las lager no tan conocidos en el mundo pero populares en su lugar de origen. Tal es el caso de la Munich, Viena, Dortmunder, Bock y Doppelbock.

Pilsen: originaria de la ciudad de Plzen (República Checa actual, viene desde la época en que era una zona germánica). Es dorada y transparente y hoy en día está estipulado que solamente se pueden llamar así las cervezas elaboradas en esa zona. Su contenido alcohólico oscila entre 4.5 y 5.5% con muy buen sabor y hecha según la Ley de Pureza alemana.

Munich: un tipo muy popular en la época de la segunda guerra mundial. Su tonalidad oscila entre un rojo-marrón a negro, con una graduación de 5/5.5% en el mundo se pide cuando quieren tomar una lager oscura de sabor neutro.

Viena: se llama así porque se elaboró en Viena por primera vez. Actualmente se la fabrica en Alemania. Suele llamarse “Märzen-Oktoberfest-Viena” por ser una de las primeras que se usara en la Fiesta de la Cerveza siendo la última producción del mes de marzo (ya que en el verano no se fabricaba por cuestiones climáticas). Es una cerveza color cobre, con mucho cuerpo y un 6% de alcohol.

Dortmunder: es más oscura que la Pilsen ya que contiene menos cantidad de lúpulo y un sabor muy suave y delicado al paladar. Fabricada en Alemania y en Holanda.

Bock y Doppelbock: la bock puede ser oscura o clara pero con mucho cuerpo y con muy alta graduación alcohólica. Hechas con cebada pero también con trigo. Es ideal para soportar el frío. La doppelbock es aún más fuerte con más de 6.5% de alcohol. En sus comienzos se la elaboraba para los monjes durante la cuaresma ya que solamente ingerían bebidas y nada de alimento.

Cerveza Lambic: con este nombre se conoce a las cervezas artesanales de fermentación espontánea. Fabricada en Bruselas porque es allí donde se encuentra la levadura que hace posible su fabricación. Tiene en su constitución un 30% de trigo, es amarga y su maduración en roble es un proceso lento. Con poca graduación alcohólica admite ser endulzada y preparada con fruta.

Existen muchas más variedades ya que el proceso de elaboración permite variantes y eso se traduce en sabores diferentes. Se podría decir que existe un sabor por cada fanático de la cerveza artesanal.

Control de la temperatura de fermentación

Antes del envasado, el proceso de elaboración de la cerveza artesanal supone cuatro pasos básicos: malteado o braceado, cocción o producción de mosto, fermentación y filtrado. De todos ellos, el proceso de fermentación es el que suele traer más dolores de cabeza a los productores caseros, dado que habitualmente no cuentan con equipos sofisticados para controlar la temperatura de fermentación. La falta de control de la temperatura de fermentación puede tener el peor de los resultados: un producto final de inferior calidad y mal sabor.

En este artículo vamos a enseñarte algunos trucos básicos para que puedas mantener la temperatura de fermentación en los niveles óptimos según el tipo de cerveza que deseas fabricar, sin importar la temperatura ambiente.

¿Qué pasa si la temperatura de fermentación no es la correcta?

Conseguir la temperatura de fermentación adecuada permite obtener una cerveza de excelente calidad y buen sabor. Si la levadura es fermentada a una temperatura demasiado elevada puede ocurrir que el aroma y el sabor de la cerveza tengan notas del éster y el alcohol de fusel que la levadura desprende, o que no logre completarse el proceso de fermentación. Si en cambio, la levadura fermenta a una temperatura demasiado baja, podría directamente no iniciarse la fermentación, o iniciarse y proceder muy lentamente durante semanas, hasta detenerse y quedar incompleta.

¿Cuál es la temperatura de fermentación adecuada para mi cerveza?

Existen dos tipos de fermentación: fermentación alta y fermentación baja. Las cervezas de tipo Ale requieren una fermentación alta (la levadura sube a la superficie), a temperaturas de entre 15°C y 25°C. En las cerveza de tipo Lager, por el contrario, las levaduras fermentan a entre 4°C y 9°C en el fondo del tanque de fermentación.

Para poder mantener la temperatura de fermentación en los niveles adecuados, primero necesitamos saber cuál es exactamente la temperatura que tenemos en nuestro fermentador. Para esto, podemos usar una vaina que tenga sensor de temperatura. Este nos indicará la temperatura exacta de fermentación del mosto. También puede ser útil instalar un termómetro dentro del refrigerador para controlar la temperatura ambiente (que suele no ser exactamente la misma que la del mosto), manteniendo la unidad de mando fuera para controlarla. Generalmente, los termómetros rellenos con líquido son más precisos porque contienen, justamente, líquido al igual que nuestro fermentador.

Técnicas de control de la temperatura de fermentación:

Por suerte, existen diversas técnicas para mantener la temperatura de tu fermentador constante y obtener la calidad de cerveza que deseas. Según tu presupuesto y tu preferencia, puedes elegir entre algunas opciones más costosas, como comprar equipos especiales o algunos trucos caseros que no cuestan tanto dinero y funcionan de maravilla.

Cómo lograr y mantener la temperatura fresca:

Una alternativa es comprar un termostato o regulador de temperatura. Se consiguen analógicos y digitales, y el precio varía según la calidad. Este dispositivo desactiva el termostato del refrigerador o freezer y nos permite mantener la temperatura dentro de un rango de 1,1°C a 4,1°C, impidiendo así que la temperatura de fermentación baje más de lo necesario. Para instalarlo, debes conectar la unidad a la pared y el sensor dentro del refrigerador o freezer. Luego, simplemente conecta el freezer o refrigerador a la unidad de control. Suele ser útil combinar el uso del termostato con un aire acondicionado.

Otra opción, mucho más económica, es usar la técnica de evaporación. Si solo necesitas bajar la temperatura unos pocos grados, puedes envolver el fermentador en una toalla mojada. Una vez que el agua se evapore, enfriará el exterior del fermentador. Si necesitas reducirla un poco más, coloca el fermentador en una batea, bañera o cubo grande envuelto en una toalla mojada, asegurándote de que la toalla toque constantemente el agua. Esto permitirá una evaporación continua y mantendrá baja la temperatura de tu fermentador. Si consideras que aún no es suficiente, puedes agregar hielo al recipiente. Ten en cuenta que en este caso es fundamental que controles el hielo y agregues más a medida que se vaya derritiendo para mantener la temperatura constante.

Por último, una opción un poco más avanzada consiste en usar una bomba de recirculación en un recipiente aparte que contenga agua helada o hielo, y que constantemente envíe agua helada a la bañera que contiene el fermentador. A este sistema también se le puede agregar un regulador de temperatura con sensor para que la bañera con el fermentador reciba agua helada solo cuando su temperatura haya subido más de lo deseado.

Cómo lograr y mantener la temperatura más alta:

Si deseas producir, por ejemplo, Ale o hidromiel en épocas de frío, necesitarás mantener la temperatura de tu fermentador constante alrededor de los 15°C a 25°C. Para lograrlo, la forma más sencilla pero también costosa consiste en comprar un calentador eléctrico para fermentación más un regulador digital de temperatura. Con estos dispositivos, solo debes seleccionar la temperatura deseada y el sistema se ocupará de que la fuente de calor se mantenga constante.

Si no quieres gastar mucho dinero, hay opciones muy económicas y eficaces para controlar la temperatura de fermentación de tu cerveza. Una de las más simples consiste en envolver el fermentador con una manta, bolsa de dormir u otro material aislante para evitar que se pierda el calor producido por la fermentación. Se puede usar un termómetro autoadhesivo para controlar la temperatura del recipiente.

Si necesitas añadir un poco de calor al sistema, puedes sumergir el recipiente en una batea o bañera con agua, e instalarle un calentador de acuario. Este dispositivo no es costoso y solo debes seleccionar la temperatura deseada para que se mantenga constante.

¿Dos en uno?

Lo más nuevo en el mercado son las chaquetas glicol tanques cónicos de fermentación, que funcionan tanto para enfriar como para calentar el fermentador y por lo tanto pueden usarse en todo momento del año para cualquier tipo de cerveza.

Cuando elijas la cepa de levadura que usarás para tu próxima producción de cerveza artesana, aprovecha estas técnicas de control de la temperatura de fermentación y elige la más adecuada para ella. Luego nos cuentas el resultado. 😉

Tarta de cerveza negra

La cerveza negra es una bebida tostada y caramelizada que se caracteriza por su color opaco y oscuro -producto de la intensidad de la malta- y su penetrante olor a café, lúpulo y regaliz. Es la acompañante ideal para la comida picante, las carnes o los quesos de sabor y aroma fuerte; sin embargo, también se utiliza en la elaboración de exquisitas tartas y postres.

Una receta muy popular para los amantes de la cerveza y la repostería es la tarta de cerveza negra. Pero antes, conozcamos un poco más sobre este tipo de cerveza, su origen y propiedades.

La cerveza negra nació en Alemania, específicamente en las regiones de Turingia y Sajonia, sin embargo, hoy en día la capital mundial de esta deliciosa bebida parece ser Irlanda gracias a la Guiness, una stout que se elabora desde el año 1759 en Dublín y cada año es ícono de las celebraciones de San Patricio.

Eso sí, otros países como Bélgica y Estados Unidos también pueden presumir del buen sabor de sus cervezas negras. Por ejemplo, la cerveza Vander Ghinste Oud Bruin, de Bélgica, ganó el premio a la mejor cerveza negra del mundo en el año 2015, gracias a su tono rubí rojo oscuro, y a su sabor dulce y a la vez ácido.

Tipos de cerveza negra

Los tipos de cerveza negra más conocidos son la Porter, una cerveza artesanal con un sabor amargo y de color muy oscuro; la Stout, que se caracteriza su sabor dulce y por tener un porcentaje de alcohol más alto que el resto (puede llegar al 10%); y por último, la Bock, que posee mucho cuerpo y un sabor suave y ligeramente dulce.

La cebada tostada es el ingrediente que aporta el cuerpo y el color característico a la cerveza negra, ya que mientras más expuesta esté la malta durante el proceso de tostado, más oscuro será su color. Mientras que el sabor característico con tonos de café y chocolate, se debe a los lúpulos amargos utilizados durante su elaboración.

Es importante señalar que tomar una cerveza negra no es solo una experiencia exquisita. Se ha demostrado que el consumo de esta bebida es muy beneficioso para la salud, sobre todo en personas con problemas cardiovasculares, y además, hay quienes afirman que la cerveza negra contiene mucho más hierro que la rubia.

¿Cómo se toma la cerveza negra?

No existe un punto de enfriamiento definido para la cerveza negra, sin embargo, entre 8 y 12 grados centígrados es la temperatura perfecta para servirla; y aunque es más común verla servida en jarras, lo más recomendable es utilizar una copa de brandy para que la persona pueda deleitarse con el olor del chocolate, el café y la malta tostada.

Para servirla, se debe verter desde la punta del vaso en un ángulo leve mientras se llena y luego dejarla reposar en una superficie plana cuando el vaso esté casi lleno. Cuando desaparece la espuma, se procede a completar el vaso.

Con respecto al maridaje y como comentábamos al principio del artículo, las cervezas oscuras son el acompañamiento perfecto para las carnes rojas, la comida picante, los quesos fuertes y los guisos aromáticos. Sin embargo, la cerveza negra también puede mezclarse con café y chocolate, por lo que los postres y tartas quedan deliciosas.

Aprende a preparar una tarta de cerveza negra

Ingredientes

  • 250 ml de cerveza negra
  • 250g de mantequilla
  • 100 g cacao en polvo
  • 400g de azúcar glass
  • 140ml de nata
  • 2 huevos
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 250g de harina
  • 2 ½ cucharadita de bicarbonato

Preparación

Precalentar el horno a 180°C/350°F.

Calentar la cerveza negra en una olla a fuego lento, sin que se produzca ebullición, agregar la mantequilla y no retirar del fuego hasta que se derrita por completo.

En otro envase mezclar el cacao, el azúcar glass, la harina y el bicarbonato, por un lado, y por el otro la nata, los huevos y la vainilla.

Batir la nata, los huevos y la vainilla hasta que se mezclen y posteriormente agregar la mezcla de cerveza con mantequilla.

Verter todo en un bol y cuando la mezcla esté uniforme y con una textura jugosa se debe llevar al molde engrasado y hornear durante una hora.

Para decorar la tarta de cerveza negra, puedes preparar un topping de azúcar glass y colocarla una vez que se enfríe.

Receta de cerveza casera

La cerveza casera es una bebida exquisita, y para su elaboración solo son necesarios cuatro ingredientes esenciales: cebada malteada, lúpulo, levadura y agua.

El proceso de elaboración de cerveza en casa puede ser tan complejo o simple como cada persona prefiera. De hecho, así como existen kits en venta que simplifican la elaboración de esta deliciosa bebida, hay quienes practican el arte de preparar cerveza partiendo desde cero.

La elaboración de la cerveza no es una ciencia exacta, ya que las variedades son casi infinitas; por lo que se permite cometer “errores” para experimentar, combinar distintos tipos de malta y lúpulos, jugar con los tiempos, las temperaturas, entre otros factores.

¿Qué se necesita para elaborar cerveza casera?

La cerveza casera puede ser elaborada solo con diez artículos, algunos utilizados casi a diario en la cocina y otros menos usuales en el hogar, pero que pueden encontrarse en tiendas especializadas. Estos utensilios son:

  1. Un hervidor de agua, que puede ser de cobre, acero inoxidable o porcelana; aunque si se utiliza éste último debes asegurarte que esté libre de astillas o cortadas, ya que puede dar a la cerveza un sabor desagradable.
  2. Un colador.
  3. Un cucharón para remover, preferiblemente de acero inoxidable.
  4. Un termómetro.
  5. Un hidrómetro. Este instrumento mide la densidad de un líquido en comparación con la del agua. Es utilizado por los cerveceros principalmente para saber la cantidad de azúcar y alcohol que hay en la cerveza, ya que el azúcar es más pesado que el agua y el alcohol más ligero.
  6. Dos contenedores para la fermentación, que pueden ser de plástico o vidrio y deben tener una tapa de cierre hermético. Un contendor será utilizado para la fermentación primaria y otro para la secundaria, que puede ser más pequeño.
  7. Válvulas de fermentación. Uno para cada fermentador.
  8. Una manguera de sifón, es decir, un tubo de plástico transparente que se utiliza para transferir la cerveza de un recipiente a otro.
  9. Botellas de vidrio, que pueden ser de color verde o marrón. Las primeras son más fáciles de rellenar, ya que permiten ver el nivel del líquido más fácilmente, mientras que las segundas protegen mejor a la cerveza de la luz. En cualquier caso, no utilizar botellas de vidrio transparente o botellas que no estén diseñadas para soportar una bebida carbonatada.
  10. Tapas.

Ingredientes para elaborar cerveza casera

Tal como hemos explicado al principio, la cerveza no puede ser elaborada sin cuatro ingredientes esenciales: cebada malteada, lúpulo, levadura y agua.

Los dos primeros son el yin y el yang de la cerveza de cebada malteada (más comúnmente conocida como la malta), ya que estos ingredientes añaden cuerpo y sabor; mientras que el lúpulo proporciona el característico amargor y aroma.

La mezcla de todos los ingredientes -que varían según las proporciones, los tiempos de cocción o las variedades utilizadas- hace que cada cerveza sea diferente.

  1. La cebada malteada: Existen diferentes marcas y variedades de cebada malteada en el mercado, como por ejemplo en jarabe (extracto de malta) o en polvo (malta seca).
  2. El lúpulo: Además de añadir el característico amargor y aroma a la cerveza, el lúpulo actúa como conservante, ya que los ácidos que se liberan durante la cocción ayudan a matar los hongos. El lúpulo se suele añadir a la cerveza en diferentes etapas, dependiendo de si se quieren dar toques amargos o aromáticos.
  3. La levadura: Es el combustible de la fermentación.
  4. Agua: Dado que el agua es el principal ingrediente de la cerveza (hasta 95%), su calidad tiene un efecto directo en la calidad de la cerveza.

Preparación

El proceso de transformación de la materia prima en cerveza comienza con un paso fundamental, que es limpiar y desinfectar todos los equipos y utensilios a utilizar.

Se debe evitar utilizar jabón o detergente para lavar los utensilios, ya que ambos son prácticamente imposibles de enjuagar completamente. Soluciones de agua con cloro o metabisulfito de sodio son las más utilizadas para desinfectarlos.

Una vez limpios todos los utensilios, lo único que queda por hacer es ponerse manos a la obra y seguir los cinco pasos básicos para la fabricación de cerveza casera:

  1. Mezclar la cebada con agua caliente, formando una papilla que debe mantenerse en el fuego por dos horas, a 65°C. Una vez evaporada el agua, queda el mosto, que es un líquido denso y dulce.
  2. El mosto se hierve durante una hora. Mientras tanto, se le agrega, por partes, el lúpulo. De este proceso también resulta la esterilización del extracto, que evita que el líquido se llene de bacterias; Finalmente, para eliminar los residuos, se debe remover con fuerza.
  3. Cuando el mosto se ha enfriado hasta alcanzar la temperatura ambiente, se debe agregar la levadura y trasvasar el contenido al primer fermentador. En la fermentación primaria, que puede variar entre una y dos semanas en un lugar fresco y oscuro, los azucares se convierten en alcohol y gas. La válvula de aire se utiliza para mantener el fermentador sellado durante este proceso y evitar infecciones de bacterias.
  4. Cuando la cerveza se encuentra totalmente fermentada, se pasa a otro recipiente para que repose durante una semana más y esté lista para el embotellado.
  5. La última etapa es la del envejecimiento, para el cual la cerveza debe dejarse reposar entre dos y seis semanas. Este proceso se realiza para que la levadura fermente el resto de azucares añadidos y cree dióxido de carbono, que le dará un efecto burbujeante a la cerveza.

¡Ahora solo queda refrigerar las cervezas y disfrutar, porque no hay nada mejor que saborear una cerveza preparada por ti mismo!

¿Qué es mejor, lata o botella?

Dentro de los muchos debates que existen en el ámbito de las cañas, no es raro escuchar sobre qué envase es mejor, si la lata o botella. Como tantas otras discusiones bizantinas, los argumentos en pro y en contra presentan tanto elementos objetivos como razones subjetivas ligadas a mitos y tradiciones.

A pesar de que el proceso de envasado en vidrio es mucho más antiguo que en recipientes de aluminio, ambos tienen sus virtudes y defectos. Con la ayuda de los maestros cicerones, que siempre recomiendan beber la fría en vaso, trataremos de resolver este dilema de proporciones épicas.

Aspectos relacionados con cervezas en botellas o latas

Cuando consultamos las publicaciones especializadas en cervezología, destacan elementos distintos a los ya mencionados, como por ejemplo:

  • La estética del diseño

Totalmente no relacionado con el contenido o el sabor, el marketing representa un punto focal para preferir uno u otro producto. Haciendo referencia al arte visual del paquete, hay quienes consideran las botellas de vidrio más en sintonía con el espíritu de la bebida. De hecho, los describen como frascos más elegantes, tradicionales y sofisticados.

Los avances en materia de envasado y etiquetado son una parte indivisible del proceso asociado a las numerosas birras disponibles. Los recipientes de aluminio representan entre la gente joven o adulta un estilo más práctico que también cuenta con atractivo visual. La evolución de la impresión y las tintas ha favorecido las gráficas para estos diseños.

  • La alteración del sabor

Quienes aún tienen la osadía de beber directamente del frasco, son los únicos que pueden esgrimir este argumento. Es bien sabido que tomarse una cerveza desde una lata, puede producir un cierto sabor metálico. Comparada con la botella, que tampoco se debe probar directamente, su cristal no produce ese efecto indeseado.

Comparativo entre envases de vidrio y aluminio

En ambos casos, se ha establecido que tantos las latas como las botellas están compuestas por materiales reutilizables, reciclables y cada uno tiene su respectivo impacto ambiental. Más allá de esta similitud, es necesario establecer sus diferencias principales.

Las características que distinguen a las botellas, son las siguientes:

  • El vidrio es un material con mayor fragilidad
  • Por lo general, las birras embotelladas cuestan más
  • La chapa se degrada con mayor facilidad, disminuyendo su conservación
  • El cristal resulta más difícil de enfriar, pero también conserva mejor la temperatura
  • Debido a la naturaleza de los procesos de envasado, mantienen la integridad de los sabores
  • Al ser translúcidas, permiten el paso de los rayos UV, lo cual degrada los ingredientes principales

Por otra parte, podemos resumir las propiedades de las latas así:

  • Suelen ser productos más baratos
  • El aluminio puede enfriarse o calentarse más rápido
  • Por ser más herméticas, impiden el ingreso del oxígeno y rayos ultravioleta
  • Su composición a base de metal las hacen bastante resistentes y fáciles de almacenar
  • Al igual que otros enlatados, la caducidad de su contenido tiene una duración más prolongada

Si al conocer las diferencias entre latas y botellas aún no puedes decidirte, tendremos que seguir en esta eterna discusión.

QUÉ ES LA CERVEZA ARTESANAL

No sé si existe una única respuesta para la pregunta “qué es la cerveza artesanal”, ya que lo primero que surge es responder “toda aquella cerveza que se elabore en el hogar” pero entonces surge otra pregunta: “¿hasta qué cantidad puede considerarse artesanal?” porque en la medida en que el proceso se va aprendiendo y elaborar cerveza se hace cada vez más sencillo viene un crecimiento en la producción y entonces esta segunda pregunta es irremediable.

Los entendidos en el tema dicen que hasta una producción anual de 6 millones de barriles puede considerarse artesanal y le agregan una condición más: que sean productores independientes los que aporten el capital o que los macro-productores aporten solamente un 25% del capital total como máximo. Suele considerarse también el hecho de que la cerveza artesanal no contenga aditivos ni extractos artificiales y sea elaborada con productos naturales que, aseguran los entendidos, no dejan resaca.

En algunos países existe legislación al respecto que regula esta actividad y determina hasta dónde es cerveza artesanal y desde dónde se vuelve industrial, además de las cargas que cada una conlleva.

Cerveza artesanal versus cerveza industrial

Habitualmente se suele usar artesanal en contraposición a industrial. Pero en realidad no siempre estos términos se contraponen porque en el caso de la cerveza el proceso de elaboración desde el más sencillo hasta el más complejo puede recibir el nombre de industrial, si es que vamos a ser rigurosos con los términos. Esto se debe a que en ninguno de los casos van a existir robots que realicen los procesos sino que ellos suceden con la intervención de algún ser humano.

Habitualmente se suele usar artesanal en contraposición a industrial. Pero en realidad no siempre estos términos se contraponen porque en el caso de la cerveza el proceso de elaboración desde el más sencillo hasta el más complejo puede recibir el nombre de industrial, si es que vamos a ser rigurosos con los términos. Esto se debe a que en ninguno de los casos van a existir robots que realicen los procesos sino que ellos suceden con la intervención de algún ser humano.

Un razonamiento similar se puede hacer con la llamada “cerveza ecológica” que tal vez aluda al hecho de que la cebada se ha cultivado sin pesticidas o que el agua es agua recogida de la lluvia o tomada directamente de un río sin contaminar, pero el proceso en sí no tiene mucho de ecológico y, además, si pensamos que lo ecológico es saludable en toda medida esto tampoco se ajusta a la cerveza ya que una bebida alcohólica consumida de manera exagerada no produce un efecto saludable. Sería necesario indagar en profundidad a qué se llama cerveza ecológica.

Pero seguimos sin saber exactamente qué es la cerveza artesanal. Hay quienes afirman que este tipo de cerveza no debe ser filtrada ni mucho menos pasteurizada. Dicen los súper-fanáticos: “si la filtración es asesinato, la pasteurización es genocidio”. El hecho de no filtrar o no pasteurizar hace que la levadura siga viva y siga actuando en el tiempo y la cerveza modificándose con él.

En cambio, hay quienes buscan una manera más sencilla de definir qué es la cerveza artesanal, diciendo que: la cerveza artesanal tiene que ser natural (sin conservantes ni saborizantes artificiales, sino realizada con productos absolutamente naturales), honesta (no es necesario inventar atributos que no tiene sino que simplemente es lo que es y nada más), innovadora (ya que permite agregar ingredientes que pueden llegar a sorprender a paladares exigentes), independiente (no contaminada con capitales multinacionales ni de macro-productores), muy sabrosa (porque ha sido fabricada con mucho esmero y muy buena onda), rústica (es decir, realizada con materiales caseros no industrializados), con doble fermentación (una durante la fabricación y otra en la botella) y, por último, especial (porque atrás de su fabricación hay una historia que contar).

Para finalizar, desde el momento que alguien comercializa para beneficiarse de la venta, cabe preguntar: “¿hasta qué punto es artesanal aquello que produce una ganancia?” o “¿tiene mayor calidad aquello que dice ser artesanal?” Ser habilidoso, tener técnica, buenos ingredientes, buenos equipos y ponerle energía y buena onda al proceso va a contribuir a obtener un producto exquisito que es, en definitiva, lo que se busca: agradar al paladar más exigente independientemente de si se la llama artesanal o no.