Mejores cervezas inglesas

Hablar de Inglaterra y no hablar de cerveza resulta impensable. Solo en Londres hay más de siete mil pubs y una gran parte produce su propia cerveza artesanal; al mismo tiempo proliferan las “breweries”, pequeñas factorías lideradas por jóvenes emprendedores. Quizás –y solo quizás- las mejores cervezas inglesas estén en alguno de estos puntos tan pequeños en relación a la impresionante producción tradicional.

Lo cierto es que en este suelo las extranjeras tienen cada vez menos cabida y sus habitantes no solo son grandes consumidores de cerveza sino también excelentes productores en diferentes escalas. Encontramos las de tipo Ale, de alta fermentación, con agradables frutados en su fondo de paladar, buen cuerpo y complejidad aromática, las Bitter, que se sienten secas en su baja densidad y predominancia de lúpulo; las Pale Ale, con encantador tono rojizo ámbar y muy afrutadas; las Brown Ale, tan oscuras como maltosas, afrutadas y secas; las Stout, también de fermentación alta, muy densas, cremosas, de ligera carbonatación y con tintes de acidez frutada; y las Porter, fuertes y oscuras, con su intenso aroma malteado y el marcado sabor amargo del lúpulo. –

Inglesas de pura cepa

Las consideradas mejores cervezas inglesas nacen de importantes cerveceras, fábricas que tienen siglos produciendo. Una de ellas, por ejemplo, es Samuel Smith’s, la más antigua de la localidad de Yorkshire. Comenzó en el año 1758 y se destaca por utilizar la límpida agua del pozo abierto hace más de doscientos años para este fin. Su Nut Brown Ale es una muestra de la excelente calidad que logran, también por utilizar lúpulo aromático y la mejor malta de cebada. Ella resulta seca, muy oscura y con aroma reminiscente a nueces y almendras.

Otro de sus logros es la Samuel Smith Oatmeal Stout, que se elabora con avena y apasiona por sus aromas a chocolate mezclados con café y banana… un balance perfecto y dulzón con fondo seco.

No podemos dejar de mencionar a la Bombardier, una premium muy especial, elaborada con lúpulos maduros y –atención a este detalle- cebada malteada machacada, que le confiere un sabor intenso pero suave al paladar, con notas cítricas. Si le pidiésemos a un británico que enumere a las mejores cervezas inglesas, esta no faltaría.

Por su parte, la Young’s Double Chocolate Stout -que se elabora en una cervecería del sur londinense, en Wandsworth , y es la más antigua del Reino Unido (funciona desde el año 1581)- tiene un cuerpo tan ligero que invita a beberla a grandes tragos, disfrutando su sabor fuerte y dulce con aroma a chocolate. Está entre las elegidas habituales.

También es el caso de la Fuller’s Past Masters Double Stout, sabrosa y fuerte, que se elabora con una receta original de 1893 y cuenta como ingrediente principal a la cebada malteada y secada tal como se estilaba hace dos siglos. El resultado es un cuerpo denso y oscuro, con aromas frutales y ahumadas notas a café y chocolate amargo.

Entre las cervezas de tipo Stout tampoco podemos dejar a pasar a la Mackeson Triple X, una clásica Milk Stout inglesa con azúcares no fermentables. Son estos azúcares los que agregan dulzor y cuerpo, pero aun así el alto tostado de las maltas marca tan bien el sabor, que logra presentarse con una personalidad absolutamente original, de baja carbonatación, graduación media y con una mezcla aromática de caramelo, chocolate y café.

Recorriendo el buen gusto a veces buscamos sorprendernos, en este caso lo ideal es probar una Hobgoblin, una Ale de cuerpo ligero, con sutil armonía entre los amargos y afrutados. Su espuma parece mágica: color blanco níveo y es tan atractiva cuando se forma como rápido desaparece. Todo sobre un cuerpo cobrizo que invita a beberla hasta el final sintiendo el fuerte sabor a malta, el amargor medio del lúpulo y un suave fondo frutal. Esta cerveza es una expresión de equilibrio entre lo dulce y lo amargo, con la misma intensidad en sus 5.2% de alcohol. Se dice que el secreto de su buen sabor nace en la forma de tostar las maltas.

Al pan, pan y ¿a la cerveza?

También se dice que lo mejor está al final, por eso como broche de oro de este artículo hemos dejado a la predilecta por sobre todas de los londinenses, la London Pride. Sin dudas, esta Ale de llamativo tono ámbar, ocupa el trono de las mejores cervezas inglesas; sabe deliciosa, resulta muy refrescante pero, extrañamente, se vincula el placer de beberla con el de probar pan tibio, recién horneado. Así y todo su sabor clásico se balancea entre lo dulce y lo cítrico, haciendo perdurable su gusto en boca.

Ámbares, rojizos, marrones y oscurísimos armonizan la burbujeante paleta de opciones a la hora de nombrar a las mejores cervezas inglesas, una invitación a disfrutarlas sintiendo sus aromas y sabores inconfundiblemente tradicionales.

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