Cervezas del mundo

El origen de la cerveza es discutible, aunque una de las evidencias más aceptadas es la de un poema sumerio hallado en Mesopotamia, en que se hace mención a los primeros atisbos de cerveza en el mundo. Pese a todo, esta popular bebida gaseosa, oficialmente industrializada a principios del siglo XX, se hizo camino por todos los recovecos del planeta, tomando trayectos producción desde los más variados estilos, siendo posible hablar hoy en día no sólo de la cerveza de tal o cual lugar, sino más bien de las cervezas del mundo.

En América del Norte, las doradas pálidas (pale lager) se llevan el primer puesto en consumo, y la compañía perteneciente a Budweiser es la que más vende. En Canadá, la cerveza es la bebida alcohólica más vendida, introducida en el siglo XVII por los colonos europeos, siendo las más populares las de tipo pale lagers, entre las cuales destaca la marca nativa Molson Canadian. Pese a todo, el mercado cervecero en dicho país (al 2006) se debía principalmente a un 90% de marcas importadas, no de origen local, siendo la estadounidense Budweiser la más vendida, con un total del 13% de las ventas. En Estados Unidos las pale lager son por supuesto las más populares, y la cerveza representa un 85% de las ventas anuales totales de bebidas alcohólicas. Respecto a las elaboraciones más distintivas, sin duda la cerveza al vapor de California (o California common beer) es una de las más destacables, con sus orígenes en el siglo XIX, antes de la prohibición.

Respecto a Latinoamérica, se sabe que la gente en México plantaba maíz desde hace más de 7000 años. Cuando Colón llegó a América, los indígenas le dieron a probar una bebida fermentada elaborada a base de maíz. Colón explicó en algunas de sus cartas de viaje que dicha bebida era muy similar a la cerveza producida en Inglaterra. Con la colonización en el continente y sus posteriores urbanización e industrialización, los productores cerveceros de Europa no tardaron en asentarse para la fabricación de cerveza.

En Brasil, la compañía que se lleva el baluarte, con un 69% del mercado, es Anheuser-Bush InBev, multinacional que también incluye a marcas como Quilmes, la lager albiceleste, la más popular en Argentina. Aunque son elaboradas en Perú, las pilsener se llevan el primer puesto en la región, siendo la Cusqueña una de las más populares (vendida bajo el sello de “oro de los incas”), la cual últimamente ha ido alcanzando gran popularidad en territorios aledaños, mediante su exportación. Respecto a las importadoras, Cervecería Modelo de México es la gran madre con su pale lager Corona de 4,6 grados alcohólicos. En Estados Unidos, Corona Extra es la cerveza importada más vendida. En México, junto a marcas como Tecate y Bohemia, Corona sigue siendo una de las más consumidas. Para el resto de los países, las “rubias pálidas” siguen siendo las más habituales. Cristal (en Chile), Polar (en Venezuela) y Águila (Colombia) son otras marcas de mucho impacto entre fronteras.

Debido al clima frío, en Europa del Norte resulta más fácil el cultivo de cebada. Así, la cerveza ha sido una parte fundamental para la dieta de los habitantes de la región nórdica del continente desde tiempos remotos, fácil de transportar y conservar, y usualmente llamada como el “pan líquido”. Las pilsener, en esta zona, son sin lugar a dudas las más amadas.

Brujas, en Bélgica, es una de las capitales de la cerveza más importantes del mundo, y se caracteriza por poseer más de 350 tipos diferentes de cerveza, siendo la lambic la más popular; en tierras de este país podemos encontrarnos con grandes marcas tales como Stella Artois. La Guiness, en Irlanda, es una de las más acaparadoras del mercado: con más de 250 años de antigüedad, no es solo el producto más exportado del país, sino también es importado a más de 50 países en el planeta. Heineken es un nombre que nos resulta familiar a muchos, y es que los holandeses se han preocupado de hacer brillar esta marca con orgullo; fue la primera cerveza europea que se importó a Estados Unidos tras la prohibición, en 1933. Pilsner Urquell, una verdadera cerveza del mundo, es por un lado la primera lager rubia del mundo y además la responsable de que hoy día se elaboren más de dos tercios de cervezas de esta naturaleza en la Tierra.

Snow Beer es la cerveza más consumida del mundo. Sí, es lo que piensas: esta cerveza lager color sidra se vende casi exclusivamente en uno de los países de Asía: China. En Singapur, la cerveza Tiger es la primera en ventas, mientras que Kingfisher, en la India, corresponde al 36% del mercado total, y es exportada a más de 50 países. Fundada en 1885, Kirin es la que se lleva toda la atención para los consumidores japoneses.

En la mayoría de los países de África se reciclan las botellas (que son de un tamaño estándar), por las cuales se debe pagar un precio adicional, aparte del correspondiente a la cerveza en cuestión. Sudáfrica es el país que más consume cerveza en el continente, con Castle Lager como la marca principal. Tras algunas riñas publicitarias en Kenya, Tusker logró quedarse como la marca local de cerveza por excelencia en el país a finales de 2002.

Mientras tanto, al otro lado del océano, Carltn Draught es la cerveza más popular en Australia, continente de Oceanía. En el país vecino, conocidos por ser grandes bebedores de cerveza a nivel mundial, la compañía con el mayor mercado del país no pertenece propiamente a los neozelandeses: DB Breweries es una compañía singapurense y holandesa que opera en dicho país, con TUI como una de las marcas más conocidas en la región.

No es sencillo hablar con libertad de las cervezas del mundo, sobre todo hoy en día, cuando la globalización se ha tomado las riendas de un planeta en constante interacción mediática. Esperamos aclarar las dudas sobre las marcas prevalentes en las diferentes regiones del planeta, y aquí les dejamos el ya clásico mapa de las cervezas más consumidas del mundo, según el popular portal de vinepair.com, a marzo de 2015:

Cervezas Catalanas

Hablar de cervezas nos conduce, en primera instancia, a varios conceptos en la mente: restaurantes, bares, marcas, artesanas, industriales. Cada región del mundo tiene sus cultivos característicos, sus temperaturas características, sus cervezas características. Cataluña no es la excepción, y aunque la etimología de esta tierra de castillos aún está en duda, tras un paseo virtual a través de este artículo no nos cabrá duda de que las tierras catalanas son un excelente destino para los paladares cerveceros.

Moritz

Para aquellos que han visitado Barcelona y han pasado por la Ronda de San Antonio, Moritz es un nombre que probablemente retumbará en sus memorias. Producidas con lúpulo de Saaz y agua del manantial Font d’Or del Montseny, la cerveza Moritz nos deleita con variadas opciones: Moritz Epidor, para los paladares que prefieren un sabor fuerte, tostado, con más cuerpo; Moritz Quintu, más espumosa, más suave, de color amarillo dorado; Aigua de Moritz, para quienes no estén habituados al consumo de alcohol, o que no puedan hacerlo por cualquier otro motivo, esta 0% los dejará boquiabiertos con su gusto característico a flor de lúpulo; o simplemente la cerveza fresca, la clásica, para los más tradicionales.

Beer Cat (Artesana)

Desde una propuesta más reciente, nos encontramos con Beer Cat, elaborada a 50 kilómetros al sur de Barcelona, en Penedés. Esta región es conocida por sus vinos, sus aceites de oliva virgen y las sus clásicas cavas espumosas: Beer Cat pretende ofrecer a los viajeros una nueva oferta con esta microcervecería de ingredientes frescos, propios del mediterráneo.

Estrella Damm

Si de cervezas catalanas se trata, Estrella Damm sin duda ha dejado (y dejará) un eco. Fundada hace más de 130 años por August Küntzmann Damm (la más longeva de España), Estrella Damm y sus 5,4 grados de alcohol cuentan con presencia en diversos países, tales como Noruega, Polonia, Taiwan, Grecia, Bulgaria, Brasil, Inglaterra, etcétera. Estrella Damm Daura es su versión apta para celíacos, libre de gluten, mientras Damm Inedit nos cautiva desde una elaboración pensada para hacerle compañía a los diversos sabores existentes en la gastronomía de hoy en día.

Rosita (Artesana)

En cervezas catalanas, Rosita, de la región de Tarragona, es una de las artesanas más importantes. Además de incluir los ingredientes esenciales de la cerveza, estas artesanales incluyen un toque de miel en su receta. Rosita original es ideal para aquellos que desean sentarse a beber de una cerveza fresca y bien elaborada, con 5,5 grados de alcohol, esta rubia-miel cuenta con levaduras de segunda fermentación. Rosita D’ivori y Rosita negra con avellanas alcover son las otras alternativas, un tanto más suave la primera, y para los gustos más oscuros la segunda.

San Miguel

Con sede en Barcelona y comenzando su producción en 1890, las cervezas catalanas San Miguel son una insignia popular en el mercado tanto regional como extranjero. En los 70 su popularidad alcanzó los rincones más distantes de Europa, y llegando incluso a al norte de África. Hoy en día se vende en casi todo el mundo, incluidos Latinoamérica y Asia. Su oferta es múltiple, entre las que destacan: Especial (o tradicional, 4,2% de graduación alcohólica), la 0% (regular, limón y manzana), Selecta XV (cerveza extra), San Miguel 1516 (exclusiva, ley de pureza alemana).

Guineu (Artesana)

Con sede en Valls de Torroella, Barcelona, la cerveza Guineu de Ca l’Arenys es una de las catalanas que vale la pena mencionar. Guineu Riner cuenta con solo 3% de alcohol, pero esta pale ale de color amarillo ha conseguido vítores a nivel mundial. Para los amantes de las cervezas ámbar, las Guineu Rocaters son la mejor opción, pensada como una producción de abadía belga. Guineu Montserrat es la versión stout, mientras la Guineu Sitges está elaborada a base de trigo. Han alcanzado una fama incomparable el último tiempo: se recomienda la visita si se recorre Cataluña.

Otras marcas industriales catalanas que quizás resuenen en sus mentes son Xibeca (perteneciente al grupo Damm) y Alhambra (perteneciente al grupo Mahou-San Miguel).

Aunque te recomendamos pasar a degustar estas exquisitas cervezas catalanas al corazón del mediterráneo, o bien probar las marcas industriales si estás en cualquier otra parte del mundo, te dejamos la invitación hecha para algunos bares en que sirven diversas variedades de cervezas en Cataluña: La Cerveteca en Carrer d’En Gignàs, la microcervecería AS artesana en Montornès del Vallès, o Gata Mala en Carrer de Rabassa.

Cervezas artesanales vs. cervezas industriales

Un poco de historia:

La cerveza ha sido por miles de años una de las bebidas más conocidas y elegidas a nivel mundial. Desde su casual descubrimiento, situado por algunos historiadores entre los años 10.000 y 6.000 a. C., hasta la actualidad sus métodos de elaboración han ido variando de acuerdo con las épocas, los gustos y los granos existentes en cada región donde se fabrica.

Entre los siglos XIV y XVI aparecen las primeras grandes fábricas de cerveza en Alemania, y a partir de la Revolución Industrial del siglo XIX comienzan a producirse masivamente las botellas de vidrio y con ellas nace la elaboración a gran escala de la comúnmente llamada cerveza industrial. De allí en más, los procesos de elaboración, las propiedades y la calidad de nuestra bebida favorita cambiaron sustancialmente. Incluso, en los años 60 la cerveza artesanal casi llega a casi desaparecer y resurge sobre los 80 y los 90 en Inglaterra y Estados Unidos.

Desde esos años hasta ahora, en todas partes del mundo han surgido innumerables pequeñas fábricas de cerveza artesanal, algunas de las cuales mantienen los principios más estrictos de producción establecidos por la Ley de Pureza Alemana de 1516, que establece como únicos ingredientes para su elaboración el agua, la cebada y el lúpulo.

¿Y tú, probaste alguna vez una cerveza artesana? ¿Qué prefieres si te dan a elegir: una cerveza artesana o una industrial? Para que la elección sea justa, conozcamos un poco sus principales diferencias:

Cervezas artesanales vs. cervezas industriales

Algunas de las diferencias más notables entre una cerveza elaborada artesanalmente y una de fabricación masiva tienen que ver con la calidad de los ingredientes usados en cada una; con los procesos de elaboración, fermentación y filtrado de las bebidas; y con su consecuente diferencia de sabor, color, textura y beneficios para nuestra salud.

  • Ingredientes:

Tradicionalmente, los ingredientes utilizados para la fabricación de la cerveza son cuatro: agua, lúpulo, malta cebada o trigo, y levadura. Los pequeños productores de cervezas artesanas utilizan solo estos cuatro elementos, y evitan el uso de aditivos artificiales tales como los conservantes y antioxidantes en su producción. Las grandes fábricas de cerveza industrial, por el contrario, recurren al abaratamiento de costos a través del uso de ingredientes más económicos que la malta, tales como el mijo, el maíz o el arroz. Utilizan, además, mayor cantidad de agua y aditivos artificiales para lograr la famosa espuma en la bebida. De esta manera elaboran un producto de más bajo costo y de inferior calidad.

  • Elaboración:

El proceso de elaboración de una cerveza artesanal es completamente manual y natural. Este tipo de cerveza posee dos etapas de fermentación, dado que se incluye un poco de mosto en la botella para que la bebida termine de fermentar naturalmente dentro del envase y genere espuma naturalmente. En la cerveza industrial, en cambio, se agrega gas carbónico para lograr esta segunda fermentación y la espuma.

Por otra parte, dado que la cerveza artesana es filtrada manualmente y no pasa por un proceso de pasteurización, suele contener sedimentos de levadura y proteínas al fondo de la botella. Esto le da un sabor, un color y una textura muy puros y distintivos. Las cervezas industriales, en cambio, pasan por un filtrado químico que elimina los restos de levadura y de proteínas, y se pasteurizan.

El resultado es notable: La cerveza artesanal posee más cuerpo, es más oscura, más sabrosa y posee el doble (o más) alcohol que una cerveza industrial.

  • Beneficios para la salud:

Estudios recientes han demostrado que la cerveza artesanal ofrece numerosos beneficios para la salud, dado que se fabrica con materias primas naturales y por medio de procesos completamente manuales. La cerveza artesana no solo es rica en fibras y vitaminas del grupo B, sino que también posee antioxidantes y silicio; componentes excelentes para prevenir la osteoporosis, los infartos y algunas enfermedades de demencia como el Alzheimer. También favorece la digestión y la buena circulación sanguínea.

Y, por supuesto, el mayor beneficio que nos brinda una buena cerveza (sea artesanal o industrial, la que prefieras) es el placer de sentarnos a disfrutarla después de un día agitado, ya sea solos o con amigos, viendo el fútbol, escuchando a nuestra banda favorita, leyendo un buen libro o … no haciendo nada más que saborearla. ¡Salud!

Cerveza sin gluten

A mediados del siglo XX fue descubierto el causante principal de la enfermedad celíaca: el gluten, un conjunto proteico que se encuentra en cereales tales como el centeno, la avena, el trigo y, por supuesto, en nuestra querida cebada. Desde entonces, millones de seres humanos han tenido que enfrentarse a la concluyente noticia del médico: «usted padece la enfermedad celíaca». Hoy, nosotros queremos hacerles la invitación a aquellos médicos para pinchar este enlace y dar un dictamen un tanto más provechoso: «pero no se preocupe, vaya y relájese con una cerveza libre de gluten, ¡que opciones no faltan!».

Básicamente existen dos formas de elaborar cerveza sin gluten: utilizando cereales sin gluten, o bien sometiendo a la malta de cebada a un proceso de reducción de gluten. De cualquier modo, para que un producto sea catalogado como “sin gluten”, según estándares internacionales, debe poseer menos de 20 ppm de gluten, es decir, menos de 20 partes por millón (20 mg/kg). En cualquiera de sus formas, la oferta de cervezas libres de gluten es amplísima.

New Planet, ubicada en Boulder, a las afueras de Denver, Estados Unidos, es una cervecería especializada en cervezas sin gluten de diversos sabores. Si se está en Colorado, se recomienda el recorrido para darle una oportunidad a estas cervezas verdes.

Para los asiduos al mediterráneo, Estrella Damm es un nombre que sin duda les despertará los sentidos. Daura es el nombre de su variedad libre de gluten. Con 5,4 grados alcohólicos, esta barcelonesa no solo incluye arroz en su elaboración, sino además cebada malteada, pero que, tratada rigurosamente durante sus procesos, concluye con un nivel inferior a los 4 ppm de gluten.

Ground breaker es un gastropub de excelencia ubicado en Portland, Estados Unidos. El local se especializa en servir alimentos 100% libres de gluten; y entre estos destaca su deliciosa cerveza artesanal, la homónima Ground Breaker. En funcionamiento desde 2011, la sede ya se ha hecho un nombre a punta de esfuerzo y paciencia. Entre sus ingredientes destacan el sorgo en forma de jarabe, lúpulo, castañas propias de las granjas de Oregon y lentejas orgánicas libres de gluten.

La Zaragozana S.A. fabrica las clásicas Ambar libres de gluten, en las que se trata minuciosamente la malta de la cebada para asegurar cantidades menores a 6 pmm de gluten. De textura fina y refinada, baja fermentación, viene en sus dos variedades: la especial de 5,2°, y la Ambar Green con 0% de alcohol.

Omission ofrece una variedad de cervezas artesanales bajo la premisa de que utiliza los 4 ingredientes principales (cebada, lúpulo, agua y levadura), en donde el único ingrediente que falta es, justamente, el gluten. Lager, Pale Ale e IPA son las 3 alternativas embotelladas de cervezas Omission. Se pueden encontrar en bares y tiendas ubicadas principalmente hacia la costa del Pacífico en Estados Unidos.

Recientemente, Mahou-San Miguel lanzó su primera cerveza libre de gluten. Por ahora está apta en la mayor parte de España, y en algunos lugares de Italia. Se pretende que, al igual que con sus variedades de cerveza regular, pronto se exporte hacia diversos países del mundo.

La cerveza pilsener Mongozo gluten free se presenta como una alternativa exótica y orgánica. Con tintes acaramelados y un dejo a limón, esta cerveza sin gluten proveniente de los Países Bajos está disponible en ciudades europeas como Moscú, Milán, Berlín, Atenas, Barcelona, Ámsterdam.

Ahora bien, apartándonos un poco de los ambientes nórdicos, también existe la cervecería artesana El Bolsón, ideal para quienes desean deleitarse por un paseo a través de La Patagonia Argentina. Activa desde mayo de 2015, esta cerveza hecha en base a trigo tratado se puede encontrar en diversas localidades del país.

Corona y otras cervezas de la trasnacional Modelo han obtenido niveles inferiores a 20 ppm de gluten por distintos laboratorios, debido a los procesos de elaboración a los que son sometidas dichas cervezas; no obstante, la empresa no etiqueta sus productos como “libres de gluten”, ya que, pese a los bajos valores indicados por laboratorio, estas cervezas son elaboradas a base de cebada, uno de los cereales más dañinos para los celiacos. En casos de ambigüedad como este (en que la misma empresa no imprime el sello «libre de gluten» para sus productos), se recomienda consultar con el médico.

CERVEZA SIN ALCOHOL

Se considera cerveza sin alcohol aquella que contiene una graduación inferior al 1%. La manera más simple de obtenerla es destilando la cerveza común ya que el alcohol se evapora mucho antes que el agua.

Mucho se ha hablado de este tipo de cerveza tanto a favor como en contra, lo que ha llevado a realizarle estudios que han concluido con datos muy interesantes. Por un lado, se le han encontrado propiedades altamente nutritivas y antioxidantes que son los encargados de eliminar los radicales libres.

Las investigaciones más recientes han puesto su interés en analizar a la cerveza sin alcohol descubriendo en ella dos grandes nutrientes: los fenoles y los anti-agregantes plaquetarios. Los primeros son antioxidantes, retrasan el envejecimiento, detienen el deterioro cerebral y reduce la posibilidad de padecer cáncer. Los segundos previenen enfermedades del aparato circulatorio como arterioesclerosis y taponamientos o rupturas de vasos sanguíneos.

Además al tener alto contenido de agua actúa como bebida hidratante con el beneficio de contar con un alto contenido de ácido fólico, vitaminas del complejo B y una gran variedad de minerales con muy bajo contenido de sodio. Esto hace que sea una bebida ideal para la tercera edad o para mujeres embarazadas. Como también cuenta con muy pocas calorías puede ser usada en dietas para adelgazar.

Cómo elaborar cerveza sin alcohol

El primer paso, al igual que en la cerveza artesanal es limpiar los granos de cebada y ponerlos a germinar con lo que se obtendrá la malta. Posteriormente se deshidrata y se coloca en horno para tostarla.

Luego, se muele y se le agrega agua macerándola hasta que se transforman en azúcar los almidones. A esta preparación se la llama mosto. Al mosto se lo filtra y al líquido obtenido se lo cocina con lúpulo. El lúpulo le dará sabor amargo característico y será el principal responsable de una buena espuma.

Se vuelve a filtrar y una vez fría se la mezcla con levadura para que se realice el proceso de fermentación. Durante la fermentación el azúcar se convierte en alcohol como cualquier cerveza común. Este producto se lo deja madurar en botellas o barriles. Luego se pasteuriza para eliminar cualquier bacteria que sea dañina o que dé mal olor y mal sabor a la cerveza.

Esta cerveza tiene un contenido alcohólico superior al 1% para reducirlo la legislación permite que se mezcle con agua potable para cortar la fermentación o utilizar levaduras especiales de larga fermentación que solamente transforma una parte de los azúcares, por lo que la proporción de alcohol será sensiblemente menor.

De todos modos y a pesar de los beneficios que tiene la cerveza sin alcohol, no olvides que hay presente un 1% de alcohol y que se tiene que tener precauciones como con toda bebida del tipo alcohólico. Los médicos consideran aceptable el consumo de 1 o 2 botellitas por día pero no más que eso de este tipo de cervezas.

Los grandes defensores de la cerveza artesanal común opinan que no es tan rica y que no aporta tanta energía y, además, su sabor es demasiado dulce. Si nunca la probaste te sugiero que lo hagas y veas por ti mismo las bondades de esta cerveza sin alcohol.

Cerveza ligera inglesa

La cerveza ligera inglesa, conocida también como “Mild Beer”, es uno de los estilos británicos con mayor tradición. En su momento de gloria, en los años 50, representó casi el 70% de la elaboración de cerveza en Inglaterra y a pesar de que su popularidad decayó drásticamente después de la Primera Guerra Mundial hoy vive una época de renacimiento en el mercado de las Ale.

Generalmente, la cerveza ligera inglesa es de color marrón oscuro, debido al uso de maltas tostadas o cebada, pero puede variar entre el ámbar, el marrón y el negro ya que su estilo es muy variado.

Por otra parte, el sabor y aroma del lúpulo está prácticamente ausente, por lo que a menudo son agregados tonos de chocolate o nuez y destacan la malta y el caramelo; De allí se deriva el nombre “Mild” (que en inglés significa leve, suave o ligero) ya que su amargor es leve en comparación con otros estilos de cerveza británica, como la bitter.

Por lo tanto, cuando la cerveza es muy oscura, se debe a la utilización de maltas de cebada tostada para compensar la pérdida del carácter del lúpulo.

En cuanto al volumen de alcohol, la cerveza ligera británica posee entre 3 y 3,5% AVB con algunas excepciones, un porcentaje bajo en comparación con otros estilos ingleses.

Historia

Según la Campaña para la ‘Real Ale’ (CAMRA), la cerveza ligera británica podría ser uno de los estilos de cerveza más antiguos de Inglaterra.

Su historia se remonta a finales del siglo XVIII, cuando fue creada como respuesta a la demanda de las clases trabajadoras por una cervezas más dulces ante el amargor de las bebidas de ese momento, que además tenían un volumen de alcohol que podía llegar al 7%.

Así fue como se hizo especialmente popular en el centro de Inglaterra, una zona muy industrializada, donde los mineros y trabajadores de fábricas buscaban algo para saciar su sed después de un duro día de trabajo.

Sin embargo, en la década de 1950, la popularidad de la “Mild Beer” comenzó a bajar, debido a que la base industrial de Inglaterra se redujo y con ella la demanda de esta cerveza.

Para la década de 1970 la situación empeoró cuando las grandes cervecerías introdujeron la cerveza de barril filtrada, pasteurizada y dispensada con el uso de dióxido de carbono. La cerveza de barril tuvo una muy buena aceptación por parte de los dueños de los pubs, ya que tenía una duración mucho mayor y requería menor mantenimiento. Por lo tanto, la venta de cerveza ligera y otros tipos de Ales servidas directamente de la barrica, disminuyeron drásticamente.

Cada vez menos cervecerías producían cerveza ligera británica y con la introducción del lúpulo en la isla desde Holanda, Francia y Alemania, la cerveza se convirtió en una bebida que solo los hombres mayores bebían y que era sinónimo de un simple líquido dorado burbujeante.

La “Mild Beer” dejó de producirse hasta la década de 1990, cuando comenzó a ser elaborada nuevamente y servida en cualquier formato, incluyendo botellas y barriles convencionales.

La cerveza ligera inglesa en la actualidad

El secreto del éxito de esta bebida por parte de los amantes de la cerveza tradicional puede ser el hecho de que todavía posee características propias de la elaboración original inglesa. De hecho, se sirven casi exclusivamente en barril y es difícil encontrarlas en botella.

Asimismo, el bajo contenido alcohólico y el carácter suave y ligero de la “Mild Beer” ha hecho que hoy en día vuelva a ser consumida, aunque en algunas partes del mundo se les llama por otros nombres. Por ejemplo, en el sur de Gales se les conoce como dark (oscura) y en Escocia light ale o 60/

Aun así, la Mild Beer representa el 1,3 % de las cervezas vendidas en Inglaterra y todavía sigue menos popular que el estilo bitter. Algunas de las “Mild beer” más conocidas son:

Banks’s Mild

Origen: Wolverhampton, Inglaterra

AVB: 3,5%

Greene King XX Mild

Origen: Bury St. Edmunds, Inglaterra

AVB: 3%

Sarah Hughes Dark Ruby Mild

Origen: Dudley, Inglaterra

AVB: 6%

Tolly Mild

Origen: Chelmsford, Inglaterra

ABV: 3,2%

Cerveza inglesa Ale

La historia de la cerveza en Inglaterra es tan interesante como incierta. Sin embargo, algo que sí se sabe es que la bebida fue conocida como Ale hasta la introducción del lúpulo durante los siglos XIV y XV.

Las Alehouses eran las tabernas donde se vendían Ales británicas originales, aquellas que no estaban elaboradas con lúpulo como conservante ni para proporcionar aroma a la bebida, sino únicamente con cereal, agua y levadura.

Sin embargo, para 1550 estos lugares pasaron a llamarse también Beerhouse, ya que comenzaron a ofrecer a los lugareños cervezas como las conocemos hoy en día.

La cerveza Ale británica en la actualidad

Hoy en día, Ale es un tipo de cerveza ligado a Inglaterra pero producido en todas partes del mundo. Son bebidas de fermentación alta y elaboradas entre 15 y 25 grados para proporcionar un aroma afrutado con gran variedad de tonos y sabores.

Es decir, que el término Ale se utiliza para definir cualquier tipo de cerveza de fermentación más alta que las Lagers y no tiene nada que ver con el color, estilo o cuerpo de la bebida, sino únicamente con el tipo de fermentación.

Las cervezas estilo Ale pueden ser pálidas u oscuras, con mucho o poco cuerpo, con baja o alta graduación alcohólica o más o menos amargas. Asimismo, existen Ales que no son originarias de Inglaterra, como por ejemplo Abbey Ale, una bebida producida tradicionalmente en las abadías belgas.

Sin embargo, en este artículo explicaremos cuáles son las principales cervezas británicas de estilo Ale.

Mild

La cerveza británica Mild, o de estilo ligero, es una bebida tipo Ale de carácter suave y poco amargo.

La Ale ligera inglesa se sirve casi exclusivamente del barril, por lo que es difícil encontrarlas embotelladas y no es un estilo muy popular, aunque hace 50 años casi tres cuartas partes de la cerveza elaborada era Mild.

El contenido alcohólico de la cerveza ligera inglesa es moderado, con un porcentaje que varía entre 3 y 4.

Bitter

El término Bitter significa amargo en inglés, lo que deja entrever que este tipo de Ale es más amarga y seca que la cerveza Mild. Estas diferencias se deben a las propiedades del lúpulo.

Al igual que las Mild, estas cervezas se sirven generalmente directo del barril pero tienen un color más pálido.

El contenido alcohólico de la cerveza Bitter es moderado, con un porcentaje que varía entre 3,5 y 4.

Las cervezas Bitter pueden ser clasificadas según la intensidad, como por ejemplo “Ordinary”, “Basic”, “Special”, “Best Bitter” o “Extra Special”.

Brown Ale

La cerveza Brown Ale surgió en el nordeste de Inglaterra, específicamente en los condados de Yorkshire y Durham.

El nombre se debe a su color, que en inglés significa marrón. Esta es una Ale fuerte, con sabor a malta y color tostado.

También pueden encontrarse afrutadas y secas y en algunas partes de Inglaterra se producen más oscuras, dulces o con menor contenido alcohólico.

Old Ale

El término Old significa viejo en inglés, por lo que este estilo de Ale lleva su nombre por el método como se elabora, que es antiguo.

Las cervezas de estilo Old Ale tienen un color oscuro, con mucho cuerpo y en algunas ocasiones suelen ser dulces. Poseen un alto contenido alcohólico que en la mayoría varía entre un 5.5 y 8.5%, por lo que son consideradas como cervezas de invierno.

Pale Ale

El estilo Pale Ale debe su nombre a que la cerveza es más pálida que las que las personas estaban acostumbradas a tomar en la Inglaterra de antes de la Revolución Industrial.

Sin embargo, el color de las cervezas Pale Ale no es completamente pálido, sino más bien ámbar o bronce. El agua con el que eran elaboradas estas cervezas en el centro y norte de Inglaterra contenía mucho yeso, por lo que tenían un aspecto diferente a los otros estilos.

El contenido alcohólico de las cervezas Pale Ale oscila entre un 4 y un 5%.

India Pale Ale

También conocida como IPA, la India Pale Ale es una cerveza pálida, denominada de esta manera debido a que se enviaba en barco a los países que conformaban el Imperio Británico, mayormente a la India.

Este tipo de Ale era preparada con mayor intensidad para que fermentara despacio durante el viaje y también contenía mucho lúpulo para prevenir posibles infecciones.

Estos son los tipos de cerveza Ale británicas más populares, aunque según la Campaña para la ‘Real Ale’ (CAMRA), existen más de 1.200 cervecerías en Inglaterra que producen cientos de tipos de Ales diferentes, lo que confirma que este estilo es increíblemente diverso y puede adaptarse a los gustos de cualquier persona.

CERVEZA GUINNESS

La cerveza Guinness es la cerveza negra por excelencia, la más popular en todo el mundo. Las estadísticas muestran que se venden 20 millones de barriles al año en 150 países, lo que serían unos 10 millones de vasos de cerveza Guinness por día.

Con unas 20 variedades y con su tradición irlandesa intachable esta cerveza no necesita publicidad para demostrar la gran aceptación que ha logrado a lo largo de todos sus años de historia. Es dueña de una receta exclusiva: la St. James Gate Brewery de Dublin y cuenta con un contrato de alquiler, que el mismo Arthur Guinness firmara hace 256 años, para tener acceso a una fuente de agua exclusiva conteniendo un “agua fuerte y rica en minerales”, ideal para elaborar esta bebida, contrato que tiene una duración de 9000 años. Esto muestra la gran visión de este emprendedor Arthur Guinness quien decidió apostar por la cerveza negra en contraposición a la cerveza que circulaba en aquella época del tipo ale.

La historia de la cerveza Guinness se remonta a 1778 cuando Arthur Guinness comenzó a fabricarla. Por aquel entonces era comúnmente llamada “dark-brown beer” o “porter” porque fue popularizada por los porteros o conserjes de “el Covent Garden de Londres”. Llegando a 1799 la producción se dirige solamente a esta cerveza abandonando para siempre la producción de cervezas ale. Con la llegada del ferrocarril y la posibilidad de una comunicación más fluida, la popularidad de esta cerveza se triplicó.

Cuando fallece Arthur en 1803, se hacen cargo los hijos continuando sus políticas no sólo de fabricación sino de búsqueda del bienestar de la comunidad en la cual se encuentran. A ellos se les debe la construcción del “Jardín St. Sthepen, la remodelación de la “Catedral de St. Patrick”, actividades que le llevaron a ocupar el cargo de “Lord Mayor de Dublin” a Benjamin Guinness, hijo mayor de Arthur.

Hacia finales del siglo XIX el crecimiento en la demanda hizo que compraran dos embarcaciones para mejorar las exportaciones. La cervecería en ese momento no solamente era la más grande sino la más moderna ya que continuamente se incorporaban innovaciones. Fueron los pioneros en utilizar los canales para mantener conectadas la capital con las zonas este y oeste y de esa manera obtener una fluida comunicación en todos los sectores.

En 1909 llega a Estados Unidos convirtiéndose en la cerveza importanda más apreciada por los norteamericanos. Actualmente la cerveza Guinness se fabrica bajo licencia en 50 países diferentes y se comercializa en otros 150.

¿Por qué es tan especial la cerveza Guinness?

Esta bebida es dueña de un sabor y una apariencia únicos. Sus ingredientes, sus proporciones y su proceso de elaboración hacen que tenga un fuerte sabor, un color personal y un aroma poderoso muy difíciles de olvidar una vez que se prueban. Con una graduación del 5%, presenta diversas variedades, entre las más conocidas están:

  • Guinness Draught: es suave, con un profundo aroma a chocolate/café y un delicado equilibrio entre dulce y amargo.
  • Guinness Original: también llamada Guinness extra negra, un poco más fuerte que la anterior y con aroma a regaliz/café un toque amargo y seco al final, tiene un proceso de carbonatado.

Por último, el toque de distinción final que tiene esta cerveza radica en la abundante espuma que se forma al ser servida correctamente y que brinda un gran contraste con su característico color negro. El secreto está en el agregado de una mezcla de nitrógeno en el momento del embasado y una inclinación justa del vaso al momento de servirse.

Es apta para consumirse con mariscos (especialmente ostras) o postres dulces y chocolates. Si todavía no la probaste te recomiendo que lo hagas cuanto antes porque es uno de los sabores que no olvidarás a lo largo de tu vida.

Cerveza Duff

Después de muchos años de existencia virtual y unos cuantos nacimientos frustrados, en 2015 llegó para quedarse y cumplir el sueño de probarla para miles de seguidores de Los Simpson. Es así que ahora no solo los habitantes de Springfield pueden saborear una espumosa Duff y ya no solo el Bar de Moe -con controvertidas situaciones protagonizadas por Homer u Homero- es el lugar de encuentro. Para los miles de fanáticos multigeneracionales de la serie, la cerveza Duff es un ícono que impacta mucho más allá de la bebida en sí, quizás por esto la cadena de televisión Fox eligió que sea una Lager y la lanzó al mercado a mediados del año pasado, causando gran repercusión en diferentes medios.

Subidos al tren de la popularidad

Es un caso excepcional que un producto haya alcanzado tal popularidad antes de transformarse en realidad; podemos decir que, en cierto modo, fue por propio peso que se llegó a su elaboración, se ha hecho desear al punto de eclosionar en la cerveza Duff real que hoy vemos ganando mercado, aunque inicialmente se apuntó al cautivo: los fanáticos de la serie.

Pero hay algo que también es muy curioso: si bien la marca se fue incorporando a través de Los Simpson, su popularidad ya estaba inserta en sus orígenes, cuando Fox eligió el nombre Duff, una decisión que no tuvo nada de casual. Hay una anécdota que habla de ese momento: El bajista de los Guns N’ Roses, Duff McKagan, era conocido como “El Rey de la Cerveza” (“The King of Beers”), mote que ganó gracias a su compulsiva y excesiva costumbre de consumir cerveza. Él afirma en su autobiografía que: «Una productora que estaba trabajando sobre una nueva serie animada, me preguntó si podrían utilizar el nombre (Duff) para una marca de cerveza en el show; me reí y les dije: “sí, por supuesto. No hay problema”. El proyecto sonaba como algo de bajo presupuesto -digo, ¿quién haría dibujos animados para adultos? Nunca me imaginé que ese show terminaría convirtiéndose en Los Simpson y que al cabo de unos años, empezaría a ver vasos de cerveza Duff y otros productos alusivos a la serie, estaban dondequiera que fuéramos de gira»

Seguramente la elección de una Lager premium para lanzar la cerveza en el mundo real, también tuvo que ver con el estilo de consumo más popular.

¿Hay algo más que una marca en la cerveza Duff?

Fox ha sido muy minucioso al decidir corporizar la cerveza Duff: una vez realizados los análisis de mercado se definió un manual de normas donde se especificaron los detalles para su elaboración y comercialización. Este manual incluye la identidad gráfica de la marca y la fórmula para fabricar la cerveza Duff. La receta está basada en el trabajo del profesor británico de fermentación cervecera y ciencia y tecnología, Paul Farnsworth, especialista que suma en su trayectoria la puesta en marcha más de cien proyectos cerveceros.

Es así como se llega a una producción del tipo lager premium, con cebada malteada y cepas de levadura provenientes de Alemania. El proceso de ebullición incluye lúpulos nobles, ideales para la maduración a bajas temperaturas, maduración que favorece el equilibrio entre amargor, sabor y aroma.

La cerveza Duff se ve así dorada y refrescante, con un toque frutal y cierto aroma a caramelo. Es suave: de cuerpo liviano, aroma y sabor leves. Se lanzó al mercado en botellas de 330 centímetros cúbicos y en latas.

En el universo de las cervezas las Lager son muy aceptadas, no generan contrariedad y tienen características similares. Su aspecto es dorado pálido y cristalino con sabor límpido y suave; la espuma tiende a formarse compacta, cremosa y persistente. Para lograr este resultado final es muy importante el proceso de elaboración utilizado, que se caracteriza por cómo se fermenta: de forma lenta y empleando levaduras especiales (que son las conocidas como “levaduras de fermentación baja”) En la última parte del proceso se almacenan en bodegas durante un período de varios meses y en condiciones de baja temperatura. Es así como se va decantando, se van al fondo las partículas residuales, poco a poco se estabilizan los sabores y el tono dorado se torna más transparente y liviano, ideal para afirmar la costumbre más arraigada de tomarla fría.

¿Por qué premium?

El agregado de “premium” al tipo de cerveza no tiene que ver con la variedad, sino más bien con el cuidado que se implementa al elaborarla y la calidad de ingredientes que se utilizan; sin dudas, también cumple una función publicitaria o de posicionamiento de marca.

Como sea, hoy sabemos que hay una nueva Lager Premium que ya nació famosa y suena muy interesante probarla: la cerveza Duff.

Cerveza de trigo Witbier

La cerveza de trigo es un tipo de cerveza de alta fermentación, elaborada principalmente con trigo y cebada malteada. Este tipo de Ale tiene un sabor suave, ideal para los días de verano, lo que la ha convertido en una de las favoritas de los amantes de la cerveza.

Hay dos estilos principales de cervezas de trigo, las alemanas, conocidas como weissbier; y las belgas, conocidas como witbier. En este artículo te explicamos todo acerca de la cerveza de trigo witbier.

En Bélgica se conocen cerca de 500 tipos de cerveza, entre ellas la witbier, un estilo que se mantuvo dominante durante cientos de años en el este de Bruselas, antes de que las bebidas tipo Pale Lager comenzaran a hacerse populares.

Historia de la cerveza de trigo Witbier

Un pueblo situado a 45 kilómetros de Bruselas, de nombre Hoegaarden, fue la cuna de las witbier en los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, con la llegada de las Pale Lager, la cerveza blanca de trigo poco a poco fue siendo desplazada hasta extinguirse.

Fue Pierre Celis, un gran defensor de la cerveza artesanal, quien apostó por no hacerla desaparecer y quien logró resucitarla en el año 1960.

Celis trabajaba como lechero en los alrededores de Hoeegarden y, tras ver como se había dejado de producir la witbier, decidió elaborar su propia cerveza. Para ello, compró algunos equipos que se utilizan en el proceso de fabricación de Ales y en el año 1966 ya había comenzado a producir.

Su pequeña fábrica se llamaba De Kluis (El Claustro) y la popularidad que ganó muy rápidamente, incitó a los demás a elaborar witbiers en otras partes de Bélgica. En 1992 expandió la cerveza a Estados Unidos y Canadá al fundar, en Austin, Texas, la Cervecería Celis, con la misma filosofía de utilización de ingredientes locales.

Witbier, una cerveza única

La witbier lleva su nombre por su predominante color blanco (sobre todo cuando está fría), producto de la suspensión de levaduras y proteínas de trigo.

Si hay algo que caracteriza a la cerveza de trigo belga es el sabor, que es muy particular debido a que esta es condimentada con cilantro y cáscara de naranja, un estilo que se remonta cientos de años atrás, cuando en lugar del lúpulo se utilizaban frutas y especias para darle sabor a las cervezas.

Por lo tanto, para que una cerveza sea considerada witbier debe cumplir con dos requisitos indispensables. En primer lugar, debe contener hasta un 50% de trigo y pueden añadirse pequeñas cantidades de avena; la combinación de ambos causa un efecto sedoso y suave en el paladar, con un toque frutal muy marcado. En segundo lugar, es fundamental el uso de especias. Por lo general, predomina el cilantro recién molido y agregado cuando el agua ya esté hirviendo para conservar su aroma; y la cascara de naranja, que le agrega un sabor amargo a la cerveza.

Algunas cerveceras agregan otras especias en pequeñas cantidades, como manzanilla, anís, pimienta o jengibre.

Una cerveza para el verano

Aunque las witbiers se venden durante todo el año, los bares las sirven especialmente en los meses de verano, cuando las temperaturas comienzan a subir. De hecho, suelen servirse solas bien frías o con limón.

La frescura de las witbiers se debe al trigo y al alto nivel de carbonatación, un estilo que en los últimos años se ha convertido en uno de los más demandados por el mercado americano.

Diferencias entre la cerveza de trigo belga y la alemana

La Cerveza de trigo alemana, conocida como weissbier; y la belga, conocida como witbier, poseen características similares, hasta el punto de que muchas personas no logren distinguir los dos estilos. Esto se debe a que estas cervezas comparten más similitudes que diferencias.

Por ejemplo, tanto la witbier como la weissbier están hechas con un 50% de trigo, que sustituye la cebada malteada presente en la mayoría de los otros estilos de cerveza. Además, en la producción de ambos tipos de cerveza se omite el proceso de filtrado, cuentan con un contenido moderado de alcohol y por lo general, tienen un sabor parecido.

Y si son tan parecidas, ¿en qué se diferencian? Pues bien, la principal diferencia entre el estilo alemán y belga es la apariencia. La weissbier es de color oro un poco oscuro, mientras que la witbier hace honor a su nombre y tiende a ser de color más blanco.

El resto de las diferencias están en el sabor, y solo suelen ser percibidas después de un minucioso examen para comprobar cuáles son los ingredientes específicos de cada una. Las notas cítricas y de especias en la witbier belga provienen de la adición de cilantro o cáscara de naranja; mientras que el sabor de la cerveza de trigo alemana no proviene de elementos que se añaden, sino más bien de las características de la levadura utilizada en la fabricación.

En conclusión, se necesitan muchas pruebas para identificar si una cerveza de trigo es alemana o belga, así que mientras logras encontrar las diferencias, asegúrate de disfrutar del exquisito sabor de cada copa. ¡Salud!